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El Partido de Mella y Baliño, el de todos los cubanos
Por Teresa
Torres

Ejemplos para los comunistas de
todos los tiempos.
(Foto: Archivo) |
La fundación del
primer partido marxista-leninista cubano el 16 de agosto de
1925 constituye uno de los acontecimientos más sobresalientes
de la historia en la isla caribeña. La fidelidad al
ideario martiano y a las concepciones marxista-leninistas
juntó a Carlos Baliño y Julio
Antonio Mella en el empeño de fundar una organización
política, cuyo programa enlazara indisolublemente la
lucha por la independencia nacional y la revolución
social.
En julio de 1925 se convocó a la celebración
de un Congreso Nacional de Agrupaciones Comunistas, para valorar
la conveniencia de adherirse a la III Internacional creada
por Vladimir Ilich Lenin. En esos momentos los comunistas
en todo el país no superaban el centenar; se decidió
entonces que cada organización enviara un delegado
por cada diez militantes.
El encuentro, efectuado en La Habana los días 16 y
17 de agosto de ese año, acordó constituir el
Partido Comunista de Cuba adscripto a la Internacional Comunista,
aprobó sus estatutos y trazó un programa de
lucha, además de elegir su Comité Central, integrado
por nueve miembros, entre ellos, Baliño y Mella; allí
se decidió laborar intensamente entre los obreros,
campesinos, mujeres, jóvenes e intelectuales, para
así asegurar la más estrecha vinculación
del Partido con las masas.
En la histórica cita Mella y Baliño expresaron
la importancia de actuar estrechamente unidos a los trabajadores
y comunistas de otras naciones del mundo, y de crear y profundizar
los sentimientos internacionalistas del pueblo cubano
Días después de concluido el Congreso, no se
hizo esperar la represión contra los comunistas. Vale
recordar que el prepotente y sanguinario Gerardo Machado había
asumido la presidencia del país tres meses antes, con
el compromiso que les hizo a sus amos de Washington de que
ninguna huelga duraría más de 24 horas durante
su mandato.
Vinieron entonces las detenciones y procesamientos judiciales
de decenas de comunistas; en menos de un año un juez
ordenó el encarcelamiento de Baliño, sin tener
en cuenta que estaba muy enfermo, lo cual no pudo materializarse
porque falleció al siguiente día. Y Mella, luego
de su histórica huelga (diciembre de 1925) por haber
sido acusado injustamente de terrorista, se ve impelido en
1926 a exiliarse en México, donde el 10 de enero de
1929 es asesinado por matones a sueldo de la dictadura de
Gerardo Machado
Julio Antonio Mella y Carlos
Baliño, junto a otros fundadores de esa organización,
son ejemplo para los comunistas de todos los tiempos. Ellos
inspiraron a quienes desde 1925 hasta el triunfo de la Revolución
el 1ero de enero de 1959, pese a ser perseguidos como fieras,
discriminados y encarcelados, mantuvieron en alto sus ideales
y combatieron a las feroces dictaduras y a su principal sostén:
el imperialismo norteamericano. Con extrema admiración
hoy los recordamos y permanecen vivos en la obra que en diversos
frentes edifican más de 11 millones de cubanos.
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