|
Carta de México: faro de unidad
Por Teresa
Torres
1956 fue el quinto año de la dictadura que impuso en
Cuba el tirano Fulgencio
Batista. Había un manifiesto descontento popular
ante la torpe política económica del régimen
y su carácter represivo; incluso, dentro del propio
ejército se conspiraba contra Batista.
Fidel Castro y el Movimiento
26 de Julio enarbolaron las banderas de la lucha armada
para derrocar al gobierno, y militantes de esa organización
marcharon hacia México para prepararse militarmente
con vistas a reiniciar la guerra necesaria. Como pocos cubanos
de su tiempo, Fidel y el presidente de la Federación
Estudiantil Universitaria (FEU), José
Antonio Echeverría, comprendieron la necesidad de la unidad
entre las fuerzas revolucionarias.
José Antonio, acompañado del también
dirigente estudiantil René Anillo, partió hacia
la nación azteca; en la noche del 28 de agosto de 1956,
tras horas de intercambio con Fidel, se redactó la
Carta de México. En el documento se reiteraba que "ambas
organizaciones
—M-26-7 y el Directorio
Revolucionario (brazo armado de la FEU)— han decidido
unir sólidamente su esfuerzo en el propósito
de derrocar a la tiranía y llevar a cabo la Revolución
cubana...".
De extraordinaria significación para la Revolución,
la Carta fue un documento de fuerza y conciencia políticas,
unitario, que no desconoció a ninguna de las organizaciones
que enfrentaban a la tiranía y llamó a combatir
a todos los revolucionarios; devino declaración de
guerra contra Batista y repercutió en el pueblo.
Faure Chomón, entonces dirigente del Directorio Revolucionario,
ha calificado de "faro de unidad" al texto, y ha
manifestado: "Al unirse los combatientes del Moncada,
quienes se preparaban para reiniciar la guerra necesaria en
la Sierra, con los que están en las manifestaciones,
en el combate de calle, se está contribuyendo a fortalecer
más la idea de que los elementos verdaderamente revolucionarios
y de las organizaciones de vanguardia se incorporen a la lucha".
Como ratificación de la Carta de México, el
Comandante Ernesto
Che Guevara, en nombre del M-26-7, y el propio Faure,
por el Directorio, acordarían posteriormente en las
lomas del Escambray
—en el centro del país— el Pacto
del Pedrero al que se sumaría en los días
siguientes el Partido Socialista Popular. En torno al Ejército
Rebelde comenzaría a generarse la unión
de todos los revolucionarios, que se consolidó hasta
conquistar la definitiva independencia, el Primero de Enero
de 1959.
Articulo relacionado
Compromiso
permanente del estudiantado
|