| Los
Quince del Teatro Heredia
Por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

En sus tres primeros lustros de
vida ya el Teatro Heredia ha sido sede de eventos históricos.
(Foto: Cortesía Sierra Maestra Digital.) |
Único en el país diseñado
y ejecutado después del triunfo de la Revolución
en 1959; polivalente, atípico, porque sirve para variedades
o convenciones; de propuestas muy versátiles pero ante
todo, muy ligado a la cultura cubana y en especial a la santiaguera,
el Teatro
Heredia cumple 15 años.
En verdad, desde el 13 de agosto de 1991 la cultura de Cuba
y de Santiago de Cuba, ciudad ubicada en la franja costera
suroriental, ha estado ligada, indisolublemente, al nombre
de la majestuosa instalación de la avenida de Las Américas,
en el norte de esta urbe.
Desde la fecha señalada, no ha habido evento artístico
o convención política, intelectual o científica
de envergadura en esta ciudad, que no haya tenido como escenario
propicio al “Heredia”.
La idea inicial sobre el teatro fue concebida en 1982, como
parte de la Operación Heredia encabezada por el General
de Ejército Raúl Castro Ruz, que tenía
entre sus objetivos principales levantar construcciones de
carácter civil, entre estas un teatro que satisficiera
las necesidades crecientes de Santiago de Cuba y llenara el
vacío dejado por la destrucción del “Aguilera”
y el cierre del “Oriente”.
A finales de los años 60 del siglo pasado, un incendio
destruyó al cine teatro Aguilera, en la calle del mismo
nombre en Santiago de Cuba.
El “Aguilera”, con climatizador general, pantalla
panorámica, un sistema de sonido estereofónico,
gran espacio para el público, butacas muy cómodas,
y diversas facilidades más en su interior, era quizás
el mejor de su tipo fuera de La Habana.
Más adelante en el tiempo, el Cine Teatro Oriente,
en la parte baja de la populosa Calle Enramadas, vía
principal de esta ciudad, comenzó a presentar dificultades
constructivas, hasta que fue cerrado y espera por una reparación
capital.
Destruido el “Aguilera” y cerrado el “Oriente”,
para una ciudad como Santiago de Cuba, con casi medio millón
de habitantes y una vida cultural muy activa, se hacía
imprescindible edificar un buen teatro.
Desde el mismo 23 de diciembre de 1986, la ciudad y sus hombres
y mujeres se sumaron a la fase constructiva del “Heredia”,
con el aporte (no remunerado) de decenas de miles de horas
de trabajo voluntario, un movimiento iniciado por el Comandante
Ernesto Che Guevara, en el que la población participa
junto a los constructores, en la ejecución de grandes,
medianas o pequeñas obras sociales.
Así, el 13 de agosto de 1991, la Ciudad Héroe
de Cuba, la Muy Noble y Muy Leal Santiago de Cuba, recibe
uno de los regalos más anhelados: el Teatro Heredia,
de entre las mejores instalaciones de su tipo en América
Latina y en Cuba, orgullo no solo para los santiagueros sino
para todos los cubanos.
Tres lustros después el prestigio de la institución
se ha consolidado de tal manera, que ningún artista
cubano de la escena considera completado su currículo,
si en este no aparece al menos una presentación en
la joya arquitectónica de la Avenida de las Américas.
Más de 600 espectáculos y unas 1 000 funciones,
la mayor parte de primerísimo nivel, además
de numerosos eventos científicos, sociales, culturales
y ferias, han tenido como escenario al “Heredia”,
para deleite de alrededor de 1 500 000 asistentes de todas
las edades.
Como institución cultural, el teatro ha fomentado proyectos
en el Café Cantante, la Galería Armando Rodríguez,
la Pista de Baile Pacho Alonso, el Ancón Literario
dirigido por el poeta santiaguero Orpí Galí,
al tiempo que ha servido a la formación de trabajadores,
técnicos y especialistas del quehacer teatral santiaguero.
El nombre completo del teatro es José
María Heredia y Heredia, el primer poeta romántico
de América, nacido en Santiago de Cuba el 31 de diciembre
de 1803, un bardo que fue también el primero que le
cantó a los símbolos patrióticos de su
tierra.
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