| El
iniciador del nacionalismo musical
Por Matilde
Salas Servando

La contradanza “Los ojos de
Pepa” es una de las piezas más interpretadas
de Saumell.
(Foto: Archivo) |
El compositor Manuel Saumell Robredo, nacido
en La
Habana (17 de julio de 1817- 14 de agosto de 1870), se
destaca en la historia musical cubana no sólo por su
labor como creador, sino además por su amplia actividad
como intérprete, profesor y arreglista, mientras se
le identifica como el iniciador del nacionalismo musical en
Cuba.
Además de su gran vocación
para la música, su calidad creció luego de recibir
clases de piano con Juan Federico Edelman y de Maurice Pyke,
director de la ópera italiana que actuó en Cuba,
aprendió conocimientos de armonía, contrapunto,
instrumentación y fuga.
En 1839, con sólo 22 años,
se propuso escribir una ópera de tema cubano, que se
desarrollaría en La Habana de fines del siglo XVI,
y de la que dijo el intelectual cubano Alejo
Carpentier, “intervinieran en ella elementos de
su vida popular”.
El destacado crítico añade
en sus reflexiones que Manuel Saumell “significa mucho
dentro de la historia de los nacionalismos musicales de nuestro
continente (…) Gracias a él se fijaron y pulieron
los elementos constitutivos de una cubanidad, que estaban
dispersos en el ambiente y no salían de las casas de
baile, para integrar un hecho musical lleno de implicaciones”.
Actualmente se considera al autor habanero
no sólo como el padre de la contradanza, sino también
de la habanera, el danzón, la guajira, la clave, la
criolla y de ciertas modalidades de la llamada canción
cubana.
Entre sus títulos más importantes
está una obra que hizo para violín y piano titulada
“Idilio”, además de las contradanzas “Los
ojos de Pepa”, “La niña bonita”,
“Recuerdos tristes”, “La nené”,
“Los chismes de Guanabacoa” y “La amistad”,
entre un amplio catálogo de sus creaciones musicales.
|