|
Luis Casas Romero: músico, mambí e iniciador
de la era de la Radio en Cuba
Por Lázaro
David Najarro Pujol

Casas Romero fue el primer cubano
que operó una planta de radio.
(Foto: Archivo) |
Luis Casas Romero trascendió en la
historia por su aporte a la música cubana y como iniciador
de la era de la programación radial en la mayor de
Las Antillas.
Nació el 24 de mayo de 1882 en la calle de los Pobres
número 95, entre Callejón Montero y Tío
Perico, hoy Padre Olallo 462 en la ciudad de Camagüey,
hijo de Luis Casas Fuga y Adelina Romero García.
Desde los 4 años de edad sentía un encantamiento
por la música, a los 9 inició las primeras clases
de solfeo; al año siguiente tocaba la flauta, a los
13 ejecutaba obras de concierto y a los 14 integraba una orquesta.
Pero, por encima de todo, Luis profesaba un gran amor por
su patria y se oponía a los colonialistas españoles,
por lo que a los 15 años de edad se enroló como
mambí en el Ejército Libertador, bajo el mando
del General López Recio.
Regresó de la guerra con una profunda herida en la
pierna derecha. Al morir su padre en 1901, Casas Romero desempeñó
diversas profesiones: tipógrafo, cajista de obra y
corrector de prueba. Después fungió crítico
musical; fundó, organizó y dirigió la
Banda Infantil de Camagüey.
De su primer matrimonio tuvo seis hijos que se vincularon
con él a la radiodifusión en Cuba. En aquella
época combinaba su labor como teniente y subdirector
de la Banda del Estado Mayor del Ejército.
En ese contexto se convierte en el iniciador de la era de
la programación radial en nuestro país. Siempre
se interesó en los fenómenos eléctricos
vinculados con la música y, en unión de su hijo
Luis Casas Rodríguez (1906-1987), se dio a la compleja
tarea de construir un equipo emisor de señales sonoras.
En 1920 su sueño se hace realidad al instalar la planta
de radioaficionado 2LC, en la ciudad de La Habana, y posteriormente
trabajó en un proyecto más ambicioso: el 22
de agosto de 1922 realiza las primeras transmisiones, en la
banda de los 370 metros, aunque oficialmente se inauguró
el 16 de abril de 1923.
Cerca de las nueve de la noche la emisora ponía su
señal en el aire con una llamada de atención
interpretada por el propio Luis Casas Romero, seguida de un
efecto que indicaba el tic-tac de un reloj. A las nueve se
escuchaba el tradicional cañonazo de la
fortaleza de La Cabaña.
A esa hora Luis Casas interpretaba un acorde en la pequeña
corneta y transmitía:
—Son las nueve en punto.
Después ofrecía un boletín sobre el estado
del tiempo, que devino el primer noticiario radial del país.
Es además la primera emisora que pone su señal
en el éter desde suelo cubano dando la hora con el
cañonazo de las nueve y el parte del Observatorio Nacional
de forma regular.
La emisora 2LC, a medida que pasaba el tiempo, fue perfeccionando
su programación, y se dirigió no sólo
a los aficionados radioemisores sino también al naciente
público oyente.
El 10 de octubre de 1922 se inauguró oficialmente en
la ciudad de La Habana la PWX, propiedad de la “Cuban
Telephone Company”; primera emisora en territorio cubano
con estudios, transmisores, equipamiento técnico y
personal profesional.
Desde el Palacio Presidencial, salió al aire con el
Himno
Nacional Cubano, interpretado por la orquesta que dirigía
el Maestro Luis Casas Romero. No cabe dudas al afirmar que
este camagüeyano fue el primer cubano que operó
una planta de radio, con una programación “estable
y sistemática”, a partir del mes de agosto de
1922.
Compuso más de 100 criollas, 23 zarzuelas, y 500 partituras.
“El Mambí” es su obra más conocida.
Ostentó los grados de capitán del Ejército,
por su condición de Director de la Banda del Estado
Mayor, además de dirigir su propia orquesta.
Por sus méritos relevantes y amor a la tierra que lo
vio nacer, el 14 de febrero de 1938, Luis Casas Romero fue
declarado Hijo Predilecto de Camagüey.
Al morir, el 30 de octubre de 1950, en La Habana, la Patria
perdió a uno de sus más notables músicos.
La ciudad de Camaguey, cuna del mambí Luis Casas Romero,
no se quedó atrás en la era de la radiodifusión
en Cuba, porque el 16 de enero del año 1924 transmitió,
oficialmente, desde el hotel Plaza, la primera radioemisora
agramontina: la 7AZ, lo que constituyó todo un acontecimiento
cultural y técnico en esa época.
(Tomado de www.cadenagramonte.cubaweb.cu)
|