Comunidad
Económica Europea
En términos económicos, el
Tratado de la Comunidad Económica Europea (CEE) estableció
un plazo de doce años para la eliminación de
las barreras comerciales entre sus miembros, la implantación
de un arancel común para las importaciones del resto
del mundo y la creación de una política agrícola
conjunta. Políticamente, el Tratado otorgó a
los gobiernos nacionales un papel mayor que el del Tratado
de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA),
aunque también determinó que la CEE fuera más
supranacional conforme progresaba la integración económica.
Como respuesta a la CEE, el Reino Unido
y otros seis países no comunitarios formaron la Asociación
Europea de Libre Comercio (EFTA) en 1960. Sólo un año
después, tras el evidente éxito económico
de la CEE, el Reino Unido inició negociaciones para
su ingreso. Pero en enero de 1963 el presidente francés
Charles de Gaulle vetó la candidatura británica,
especialmente por sus estrechos lazos con Estados Unidos.
De Gaulle volvió a vetar la entrada británica
en 1967.
Las metas económicas básicas del Tratado de
la CEE se fueron cumpliendo gradualmente y las tres comunidades
(CEE, CECA y Euratom) fusionaron sus respectivos ejecutivos
en julio de 1967. Este hecho supuso el nacimiento de la Comunidad
Europea (CE).
La CE, precursora de la Unión Europea
(UE), surgió de lo que en principio eran tres organizaciones
independientes: la Comunidad Europea del Carbón y del
Acero (CECA), creada en 1951, la Comunidad Económica
Europea (CEE, también denominada a menudo Mercado Común)
y la Comunidad Europea de la Energía Atómica
(o Euratom), ambas fundadas en 1957.
Posteriormente, el 1 de noviembre de 1993,
nació la Unión Europea, con la entrada en vigor
el Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht.
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