| Y
corrió y saltó más que los animales
Por Alicia
Centelles

El compañero de entrenamiento
de Abebe Bikila era un león.
(Foto: Archivo) |
Desde que fueron comparados los primeros
récords implantados en el atletismo con los resultados
de los animales, quedó claro que hasta los elefantes
eran capaces de correr más rápidamente que el
hombre.
Así fue que los deportistas se dedicaron
a descubrir el secreto de la velocidad. Ejemplo de ello fue
el norteamericano Cherrill, quien en el siglo XX se percató
de que el canguro, antes de tomar impulso, se inclinaba hacia
adelante. Al apoderarse el hombre de otros secretos de los
animales.
No es de extrañar que
a comienzos de esa centuria se establecieran nuevos récords
mundiales casi mensualmente. De este modo, Paavo Nurmi, el
legendario corredor finlandés, inventó un estilo
que le permitió ganar nada menos que nueve medallas
de oro en tres olimpiadas.
En el caso del corredor norteamericano Jesse
Owens, el animal inspirador fue el gato. Y todo parece indicar
que estudió los movimientos de ese felino a la perfección,
pues el 25 de mayo de 1935, Owens estableció, en cuarenta
y cinco minutos, cinco récords mundiales en diferentes
carreras de velocidad, y un sexto en salto de longitud. Dos
años más tarde, el atleta aceptó competir
con caballos de carrera, a los que ganaba en los 100 metros.
Pero en general, los deportistas
no se han dedicado a rivalizar con los animales, sino a aprender
de ellos. El famoso corredor de fondo Abebe Bikila, domesticó
y adiestró a un cachorro de león, con quien
se entrenaba. Dos destacados atletas kenianos empleaban avestruces,
y un bicampeón ruso se preparaba con liebres.
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