|
Clamor de justicia
Por Alicia
Centelles
Treinta años después del salvaje
atentado a un avión de Cubana en el que 73 personas
perdieron la vida, resulta más que indignante conocer
la noticia de que Luis Posada
Carriles, el connotado terrorista, podría quedar
en libertad si el gobierno de Bush rehúsa presentar
evidencias en su contra.
En la siniestra hoja de servicios al imperio
de este personaje, también figuran la bomba del hotel
Copacabana, donde pereció el joven turista italiano
Fabio
Di Celmo, y el intento de genocidio en Panamá.
Fugado de Venezuela, Posada se acoge ahora a la protección
del gobierno que prohijó tales acciones y se autoerige
ahora, irónicamente, en “paladín de la
lucha contra el terrorismo”.
A tres décadas del crimen de Barbados,
todavía los familiares de las víctimas reclaman
que se haga justicia. Todavía el llanto acude a los
ojos, ante el recuerdo de tanta juventud vilmente tronchada,
de tanta ignominia, de tanto cinismo por parte de los perpetradores,
aún en libertad…
Pero también mantienen plena vigencia
las emocionadas palabras con que Fidel concluyera su discurso
el día 15 de octubre de 1976, en el acto de despedida
de duelo de las víctimas efectuado en la Plaza
de la Revolución. Porque, efectivamente, ¡el pueblo
cubano, enérgico y viril, llora, pero la injusticia
tiene que temblar, pues no será eterna!
Artículos relacionados
Terror a
bordo
Carga de
sueños y medallas cayó en aguas de Barbados
Luchar con firmeza contra
el terrorismo, sin dobles raseros
|