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de historia y de gloria
La Historia trae al presente los recuerdos
del Comandante Ernesto Guevara
de la Serna, capturado vivo en un punto de la geografía
boliviana, el 8 de octubre de 1967, al romperse su fusil M-2
y terminarse el parque de su pistola.
El Che fue asesinado al día siguiente
en el local de la humilde escuelita del poblado de La Higuera,
tras once meses de estancia en el país andino.
Para llegar hasta allí sin ser descubierto
por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el combatiente
cubano-argentino pasó por un proceso de enmascaramiento
realizado por el estomatólogo habanero Luis García
Gutiérrez, conocido entre sus amigos como Fisín.
Los detalles fueron conocidos gracias a
la amabilidad del especialista, quien evocó su experiencia
de varias décadas en esa delicada labor y recordó
algunos detalles del trabajo que realizó con el Guerrillero
Heroico:
“Esa tarea fue una de las más
importantes en mi vida profesional, pues el enmascaramiento
del Che era una de las etapas más sensibles y definitorias
de su intensa vida guerrillera y clandestina”
Fisín cambió la fisonomía del Che varias
veces y para eso preparó un chaleco que debía
usar debajo de la camisa, un poco abultado en la espalda,
lo que le daría la apariencia de una persona gibosa;
unos zapatos especiales, “con la finalidad de aumentarle
la estatura tres o cuatro centímetros; unos espejuelos,
tallados de modo que parecían más gruesos, semejantes
a los que usan los miopes, con los que podía mirar
hacia atrás sin volver la cabeza y una prótesis
o sobredentadura”
Luego comentó que el nuevo aspecto
exterior del combatiente varió el nacimiento de su
cabello. “También le quité el pelo de
la región de las sienes”, agregó el especialista.
Años después, la sobredentadura sirvió
para facilitar a los forenses, en Bolivia, la delicada labor
de identificación de sus restos mortales.
Fisín, quien tuvo oportunidad de
compartir su tiempo durante largas jornadas de trabajo con
el Che, se refirió a su personalidad y dijo que “era
muy exigente, si, pero principalmente con él mismo.
Consecuente con sus actos, su modo de pensar y de ver las
cosas” y añadió:”Su forma de morir
fue el fin de la muerte y lo hizo de modo que comenzó
a vivir para siempre”.
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