|
Yadir Suárez: nueva promesa
Por Heldrys
Contreras

La dedicación de Yadir lo
ha llevado a planos estelares en el ballet.
(Foto: Archivo) |
Yadir Suárez Llerenas es un adolescente
de 17 años que desde muy temprano sintió inclinación
por el ballet y, guiado por una enérgica determinación
y el apoyo de sus padres, a los 11 se inició en esta
carrera.
Actualmente es uno de los estudiantes que
más llama la atención de sus maestros por dos
razones muy importantes: su evidente talento y el hecho de
ostentar, a su corta edad, varios premios.
Siento curiosidad por conocer más
y le pregunto dónde comenzó su trayectoria:
“En la Escuela Vocacional de Arte
de Matanzas
y, aunque empecé retrasado un año con respecto
a los otros estudiantes, en menos de seis meses logré
ponerme al día”.
¿Cómo llegas a la
Escuela Nacional
de Ballet?
“Gracias a que, en cuarto año de nivel elemental,
me dieron la oportunidad de participar en el Concurso internacional
de Academias, en Ciudad
de La Habana. ¡Imagínate!, mi primera vez
en la capital y con el propósito de bailar. Para mayor
sorpresa gané el tercer lugar. Ese fue el primer premio
grande que obtuve en mi vida. Después en quinto año
hice el pase de nivel y así pude ingresar en la escuela”.
Pero los premios parecen ser parte
de tu sino, pues apenas ibas por tu primer año en el
nuevo centro cuando obtuviste el máximo galardón
en el Concurso Internacional de Estudiantes de Ballet.¿Qué
significó para ti?
“Me da alegría saber que el
esfuerzo pueda dar frutos estimulantes. Por otra parte, siento
agradecimiento hacia mis maestros. Ellos confiaron en mí
y siempre estuvieron dispuestos a ayudarme en todo lo necesario.
Principalmente mis profesoras Mirta Ermida y Marta Iris Fernández”.
¿Sientes admiración
por algún bailarín en especial?
“Por supuesto, son varios los que me inspiran, pero
mi ídolo es José Manuel Carreño. Lo considero
un bailarín completo, versátil, capaz de interpretar
cualquier personaje en las tablas, desde un príncipe
hasta un esclavo. También está Carlos Acosta,
un paradigma para todos los cubanos”.
¿Cómo combinas el
tiempo entre la especialidad y la escolaridad?
“Ese es un tema complicado, ¿sabes? En realidad,
la mayor parte del tiempo se la dedico al ballet, puesto que
la enseñanza de éste es lo prioritario en nuestra
escuela. Aunque trato de equilibrarlo y dejar un espacio para
las restantes materias de formación general, como es
el caso de Arte y Estética, Estudios Cubanos, Cultura
y Política”.
¿Y el tiempo libre?
“Soy como los otros muchachos de mi edad, creo yo. Además
de participar en todas las funciones de ballet, voy a ver
obras de teatro, al cine, a conciertos de cualquier tipo de
música, a fiestas y aunque te parezca risible duermo
mucho cada vez que puedo. A veces tanto ensayo llega a extenuar.
Nosotros empezamos a las 8 y media de la mañana y la
jornada termina a las 5 de la tarde”,
¿Qué les aconseja
Yadir a todos los jóvenes que sueñan con ser
bailarines?
“Para bailar hay que dedicarle mucho tiempo a la carrera.
Esto es imprescindible, porque si perdemos un minuto ya no
lo recuperamos. Las cosas no se pueden dejar para última
hora, no se debe ser finalista y menos en el ballet”.
Artículos relacionados
El ángel
de las pequeñas cosas
Había una vez una niña...
Jornada
de danza, belleza y paz
El Ballet
Cubano: un sueño mantenido por más de seis décadas
En el umbral
de un nuevo festival
Danza con
el corazón
Entrega
y pasión
Pasión
por el baile
|