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12 de octubre de 1492
¡Tierra a la vistaaaa!
Por Marieta
Manso

Cristóbal Colón señala
la isla de Guanahani.
(Foto: Archivo) |
Hay gestos que nos marcan individualmente,
frases que nos identifican, pero poquísimas personas
en la historia de la humanidad han tenido la posibilidad de
legar a la posteridad un simple acto. Tal ocurrió con
Cristóbal Colón, el hombre
que al arrodillarse cambió el curso de la historia.
Sin embargo, para el Gran Almirante de la
Mar Océana los avatares no concluyeron con la muerte,
pues si bien nunca se le hizo justicia en vida, ahora son
muchas las cosas que se ponen en duda.
Para empezar, su nacimiento oscila entre
el 26 de agosto y el 31 de octubre de 1451, y en cuanto al
lugar, varía desde Génova hasta Grecia, incluyendo
Cataluña y Galicia.
Por otra parte, una gran cantidad de investigadores
afirman que Colón alteró su diario de navegación
para hacer coincidir la llegada a lo que él creía
eran las Indias, con el Día de la Virgen del Pilar,
de manera que para este grupo, el arribo a Guanahaní
no fue exactamente el 12 de octubre de 1492, aunque en la
práctica, tampoco han dado otra fecha alternativa.
Como si esto fuera poco, los estudiosos
han encontrado toda una gama de navegantes que arribaron primero
a las costas de la entonces Abya Yala, desde vikingos hasta
chinos; y para rematar, mucha gente sospecha que las
cenizas que reposan en la catedral de Santo Domingo no
son exactamente las de Colón, cuya muerte ocurrió
el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, España.
Sin embargo, en algo están todos
de acuerdo: el 3 de agosto de 1492 zarpaban de Palos de Moguer
las tres carabelas, con una tripulación compuesta fundamentalmente
de hombres cuyos antecedentes dejaban mucho que desear, y
durante poco más de dos meses las cosas se fueron poniendo
tensas hasta que el grumete Rodrigo de Triana lanzara el grito
que interrumpiría la vida y la cultura de los pueblos
originarios del continente al que le impusieran el nombre
de América.
Sería la isla de las Bahamas el punto
de partida para la conquista y colonización, el inicio
de una era de encuentros de los europeos con otras tierras
y el comienzo de un saqueo que todavía se mantiene.
Maíz, cacao, vainilla y tabaco fueron parte del tesoro
americano exportado a la altiva Europa, que respondería
con la rueda, el heno, el caballo, el asno y las armas de
fuego.
Qué más da si fue o no el
primero, lo que realmente importa es que el mundo fue otro
desde aquel 12 de octubre de 1492, cuando un hombre, simplemente,
hincó su rodilla en tierra.
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