| Un
toqueteo milenario
Por Michel
Encinosa

Antiguo grabado chino sobre la digitopuntura.
(Tomado de www.doctordiazlynch.com.ar) |
El doctor pide que te desnudes, te acuestes
bocabajo, y pone sus dedos sobre esa parte de tu cuerpo donde
la espalda cambia de nombre. Tu reacción no se hace
esperar:
—¡Oye, oye, ¿qué
tú estás tocándome por allá abajo
si yo lo que tengo es un constipado?
Su respuesta es rápida y apaciguadora:
— Sí, pero aquí abajo
hay un punto de masaje que influye en tu dolencia.
—¡A otro perro con ese cuento!
—te revuelves—. ¡Qué invento es ese!
Y el doctor, con cara de paciencia infinita,
se dispone a explicarte.
¿Desde cuándo el “toqueteo”?
El masaje en canales y puntos, propio de la medicina tradicional
china, es uno de los métodos más antiguos de
tratar enfermedades. Su empleo se remonta a más de
dos mil años, cuando China se encontraba en el Período
de Primavera y Otoño (770-476 a.n.e.). Solo una cultura
observadora y desprovista de tabúes era capaz de hurgar
sin remilgos en los pormenores del cuerpo humano, en busca
de conexiones entre sus partes, tanto internas como superficiales,
y del modo en que estas partes integraban un todo.
Los fundamentos de esta técnica de
masaje son la Teoría de Qi (energía
vital), de Xue (Sangre) y de Zang-Fu
(órganos internos), y su guía es la Teoría
de Jingluo (canales y colaterales). Como
otras tantas técnicas de origen oriental, está
relacionada con el concepto del cuerpo humano como un conjunto
de energías cuyo flujo armónico garantiza la
buena salud y la longevidad.
Y si los chinos llevan milenios curándose
con el “toqueteo”, y les va de maravillas, entonces,
¿por qué tú no?
Está bien, está bien, tendré
que explicarte un poco más.
Dónde se “toquetea”
Los canales son las líneas principales del sistema
humano, y los colaterales, ramas de ellos. Ambos se cruzan
y distribuyen como una red por todo el cuerpo. Al entrelazar
los órganos internos, los cuatro miembros y los nueve
orificios, así como la piel, los pelos, los tendones,
los músculos y el esqueleto, forman un conjunto orgánico
completo, coordinado y unificado.
Los Doce Canales Regulares se distribuyen
en la cabeza, el pecho, la espalda, el abdomen y los cuatro
miembros. La corriente del Qi y el Xue
marcha en forma circular e infinita por esos canales, empezando
en el Canal del Pulmón Talyin de la Mano, y sigue por
los demás hasta regresar a su origen, y partir de nuevo.
El esquema circular de los Doce Canales
Regulares está dispuesto de la siguiente forma: Canal
del Pulmón Talyin de la Mano- Canal
del Intestino Grueso Yangming de la Mano-Canal
del Brazo Talyin del Pie-Canal del Estómago
Yangming del Pie-Canal del Corazón
Shaoyin de la Mano-Canal del Intestino Delgado
Taiyang de la Mano-Canal del Riñón
Shaoyin del Pie-Canal de la Vejiga Taiyang
del Pie-Canal del Pericarpio Jueyin de la
Mano-Canal del Sanjiao Shaoyang
de la Mano-Canal del Hígado Jueyin
del Pie-Canal de la Vesícula Biliar Shaoyang
del Pie-Canal del Pulmón Talyin de
la Mano (punto inicial).
Además, existen los Ocho Canales
Extraordinarios: Ren, Du,
Chong, Dai, Yinjiao,
Yangjiao, Yinwei y Yanqwei,
que fortalecen las relaciones entre los canales regulares.
También se consideran y emplean varios puntos extraordinarios
fuera de los canales, los Doce Canales Tendinosos y las Doce
Regiones Cutáneas.
Cómo se “toquetea”
El masajista, con las diferentes partes de sus manos y según
la enfermedad del paciente aplica múltiples movimientos
de masaje directamente sobre los canales y puntos o sobre
otras partes del cuerpo.
Los movimientos de las manos deben ser precisos,
prolongados, enérgicos, armoniosos y suaves. Al realizarlos
la conciencia debe estar concentrada en ellos, de modo que
el Qi siga a la conciencia y la energía
de los movimientos sea penetrante.
Los métodos de aplicación
son varios, y entre ellos tenemos: presionar (con las palmas,
los dedos, el codo), empujar (con los dedos, la base de la
palma, toda la palma) aferrar, sobajar, puntear, girar, tirar
y extender, torcer, golpetear, fregar, frotar, hurgar, alisar,
pinchar, pisar, retorcer, pellizcar, vibrar, dispersar y otros.
Cada uno de estos métodos debe aprenderse minuciosamente,
pues implican diversas posturas de las manos y los dedos,
así como de los cuerpos del paciente y el médico.
No se trata de llegar y poner las manos sin más.
La duración de tales tratamientos
varía según el tipo
de y la gravedad del padecimiento. En general, cada masaje
dura de quince a treinta minutos, a diario o una vez cada
dos días. Cada sesión de tratamiento comprende
de siete a doce masajes.
Claro, supongo que no te resultará
muy cómico ver a un médico “toqueteando”
a tu pareja. La cabeza, la espalda, los brazos… Bueno,
pase. Pero los puntos necesarios para tratar su padecimiento
pueden estar ubicados en partes “vergonzosas”
de su cuerpo. Partes “vergonzosas” para ti, para
tu pareja, o para ambos. Puede que, incluso, te opongas a
que tu pareja reciba tratamiento semejante. ¡Ay, esta
cultura occidental tan nuestra y tan contradictoria!
Puntos muy útiles para el toqueteo
Yintang: En medio de los extremos de las
cejas. Indicado para insomnio, vértigo, trastornos
de la nariz.
Taiyang: En la depresión
que está fuera y encima del ángulo externo del
ojo. Dolor de cabeza, enfermedades de los ojos.
Changquian: 0,5 cun 1 bajo
la punta del cóccix. (Un puntito “vergonzoso”,
¿eh?). Dolor de espaldas, diarreas, impotencia.
Tiantu: En la depresión
del borde superior esternal. Tos, asma, faringitis.
Qihai: 1,5 cun por debajo
del ombligo (no te erices, hay puntos más abajo aún,
mucho más abajo). Infección pélvica,
impotencia.
Zanzhu: Depresión
del extremo interno de la ceja. Ojos rojos, inflamación
y dolor en los mismos, visión borrosa.
Por supuesto, te recomiendo no “toquetear”
estos puntos sin conocimiento previo de los métodos
correctos. El entrenamiento de un buen masajista implica un
dominio completo de los canales y los puntos.
Un “toqueteo” inadecuado podría
acarrear efectos negativos sobre la salud en el peor de los
casos. Así que, ¡cuidadito con esas manos! Y
no tengas pena en presentarte, o presentar a tu pareja, ante
un especialista. Recuerda que los tabúes son solo un
lastre. La salud es lo primero. Hazle caso al médico
chino.
1Para la localización de los diversos
puntos en el cuerpo existe una medida estándar llamada
cun, establecida por el ancho de los dedos del paciente. Así,
por ejemplo, el ancho de la uña del pulgar equivale
a un cun, y el ancho de los dedos índice, medio, anular
y meñique juntos equivale a tres cun.
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