| Un
centro que mezcla sabiduría, amor y entrega en una
receta mágica para convertir la gráfica nacional
en…
Oficio de gigantes
Por Heldrys
Contreras

Desde el primer año el alumno
se vincula a la práctica de producción.
(Foto: Wildy) |
A pocos metros de la emblemática
Ciudad Deportiva, en el municipio capitalino de Cerro, se
halla situado el Centro Nacional de Formación y Superación
Técnica Poligráfica, institución que
hasta el año 2000 constituía una escuela de
capacitación para los trabajadores del sector.
La historia comenzó
al triunfo de la Revolución Cubana, cuando los trabajadores
gráficos pudieron superarse en la antigua unión
Soviética, pero luego del derrumbe del campo socialista
se deprimió la ingeniería gráfica en
el país. Por tanto, la escuela, conjuntamente con el
Consejo de Estado y el Instituto
Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE),
se dio a la tarea de crear una sede universitaria para garantizar
la continuidad de estudios superiores sus egresados, quienes
se formaban en la carrera de Ingeniería Industrial
aplicada, por supuesto, a las artes gráficas.
Hoy día, aunque pertenece al Ministerio
de la Industria Ligera, extiende sus enseñanzas a otros
niveles de la pirámide educacional, entre estas la
formación de técnicos medios en Artes Gráficas
y obreros calificados (nivel escolar que tiende a desaparecer),
los cuales se especializan en Preimpresión, Impresión
y Encuadernación.
¿Cómo pueden acceder
al centro?
Irma Clark Ortiz, subdirectora docente,
responde:
“La escuela realiza un plan de captación
en la Enseñanza Media General. Se les ponen videos
para que conozcan en qué consisten las artes gráficas,
porque muchas veces las confunden con el diseño gráfico.
Aunque en el centro se hacen diseños gráficos,
es un trabajo que mayormente se realiza en las editoras. El
arte gráfico solamente le da tratamiento al diseño
que ya ha elaborado un diseñador.
“Los alumnos para ingresar aquí
deben reunir ciertos requisitos. Primeramente, han de tener
más de 8,5 de promedio y no pueden padecer enfermedades
como la epilepsia, por ejemplo, pues tienen que operar con
máquinas rotativas y guillotinas.
“De todos los oficios prefiero
el de la imprenta porque es el que más ha ayudado a
la dignidad del hombre”
Los
estudiantes del Centro Nacional de Formación y
Superación Técnica Poligráfica hacen
suya esta máxima del Apóstol.
Si bien el plan de estudios comprende asignaturas tan rigurosas
como Mecánica Técnica, Electricidad Aplicada,
Tecnología General de la Poligrafía, Tecnología
de Impresión y Diseño, los alumnos responden
asombrosamente ante el desafío de la docencia.
Desde que arriban al centro entran en contacto
con la producción en las cercanas imprentas Alejo
Carpentier y Federico
Engels.
"En primer año solamente se
les da una semana de familiarización para que corroboren
en la práctica lo que vieron en los videos cuando fueron
a hacer las captaciones —explica Irma Clark—.
Entonces los llevamos a las imprentas para que puedan ser
reubicados en otras carreras si no les gusta el trabajo, y
darles oportunidad a otros que estén interesados.
“A partir del segundo año tienen
un día a la semana en el que participan en la producción
durante una jornada. Ya en tercero tienen seis meses de prácticas
de la especialidad, y en el otro medio año hacen las
pre-profesionales.
Posibilidades para
todos
Existe una profunda preocupación por parte de la dirección
del centro de ubicar a todos sus egresados y que estos se
sientan bien, así como tender sus necesidades. Muchos,
una vez graduados, son envidos a fábricas e imprentas
cercanas a sus lugares de residencia. Otros pueden quedarse
en la Alejo Carpentier y la Federico Engels, donde realizan
sus actividades laborales con tecnologías modernas,
nueva técnicas de digitalización de imágenes
y nuevos sistemas de impresión mediante la computación
que les alivian el proceso y humanizan el trabajo.
Indudablemente, la magia de la gráfica
atrapa. Es por eso que muchos educandos aun cuando terminan
la escuela, continúan muy vinculadas a ella, ya sea
mediante al ingreso a la Educación Superior y cursos
de postgrado en la propia institución, o brindando
sus servicios como profesores.
De hecho, el Centro Nacional de Formación
y Superación Técnica Poligráfica no solo
es una cátedra del arte gráfico, sino una cantera
de maestros, que motivan a sus estudiantes con lo más
novedoso de esa actividad y les transmiten amor y entusiasmo
por la profesión.
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