| Matanzas
abanderada en programas contra el VIH-SIDA
Por Dagoberto Arestuche Fernández
Con el objetivo de ampliar los servicios de orientación
de la población para prevenir y evitar el VIH-SIDA
se aplican en Matanzas
importantes programas como el denominado Creación de
Consejería.
Rosaida Ochoa Soto, directora del Centro Nacional de Prevención
de Infecciones de Transmisión Sexual y el VIH-SIDA,
declaró al periódico
Girón que la iniciativa surgió hace tres años
y se aplica en ocho municipios, con lo que se incrementa su
alcance informativo. En los otros territorios ya se insertan
similares métodos mediante la capacitación del
personal idóneo.
Aseveró que la primera arma para enfrentar la enfermedad
es estar informado, pues al desconocerse cómo prevenirla
aumenta el riesgo de contraerla.
Estos centros de promoción y educación para
la salud no solo ofrecen información pasiva, sus consejeros
y promotores voluntarios se instalan en parques, plazas y
centros laborales, distribuyen materiales e intercambian con
la población, así como entregan condones. Poseen
una línea telefónica para evacuar dudas si no
desea hacerlo de forma personal.
“Son experiencias que extendemos a otras provincias
por lo beneficiosa que resultan, sobre todo para los jóvenes.
El movimiento de salir a las calles constituye un estilo único
de trabajo que se difunde como parte de la estrategia preventiva”,
agregó.
Acerca de la labor preventiva en el resto del país,
Ochoa Soto explicó que se materializa de forma diversa
a partir de las experiencias de Matanzas, además de
capacitar al personal de Salud y de otros sectores, incluida
la población.
Reconoció el papel efectivo en esta batalla de la prensa
plana, la televisión y la radio. “Capacitamos
a escritores y realizadores para que oferten trabajos de calidad
relacionados con ese flagelo que tanto daño causa a
la humanidad”.
La dirigente del Ministerio de Salud Pública (MINSAP)
admitió que el país realiza grandes esfuerzos
para expender condones de más calidad y en las cantidades
necesarias.
Otras líneas básicas de trabajo son la protección
a las personas viviendo con VIH para que aprendan a cuidarse,
alimentarse y a convivir con él, y la de hombres que
tienen sexo con personas del mismo género —el
grupo cubano más afectado por la epidemia—, con
el objetivo de informarlos y enseñarlos a protegerse.
En materia de ayuda internacional la galeno dijo que en su
formación a los médicos cubanos se les incluye
este tema y cómo establecer estrategias de prevención.
“Donde exista personal de la Salud nuestro se realizan
acciones de prevención del SIDA. Los colaboradores
poseen indicadores y sabemos cuanto hacen para ayudar a gobiernos
y ministerios de Salud en las campañas contra la enfermedad.
Algunos cuentan con programas de radio y utilizan el lenguaje
de esas comunidades”, declaró Rosaida.
Finalmente, reconoció cuánto esfuerzo se realiza
para salvaguardar la salud, “pero satisfecha estaré
cuando se detenga la epidemia”.
(Tomado de www.giron.co.cu)
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