| Anticonceptivos
El tiempo del varón
La puesta a punto de la píldora y las vacunas
para el hombre es el preludio de una inminente revolución
de los anticonceptivos.
Por IWC

(Foto: Elio) |
Cuando en 1956 el endocrinólogo Gregory
Pincus presentó la primera píldora anticonceptiva,
que consistía en una mezcla de dos hormonas femeninas
—los estrógenos y la progesterona—, muchos
de sus colegas vaticinaron que el problema de la contracepción
y el control de la natalidad quedaban definitivamente zanjados.
Después de cincuenta años se puede afirmar que
aquellos visionarios no estuvieron muy acertados.
Si bien es verdad que los métodos
encaminados a evitar la gestación han experimentado
un tremendo desarrollo en las últimas décadas,
no es menos cierto que solo 37% de las parejas utilizan un
método eficaz.
Los fallos en a contracepción ocasionan
anualmente 50 millones de interrupciones voluntarias de embarazo,
que acaban con la vida de entre 70 mil y 100 mil mujeres.
Todas estas circunstancias hacen que continúe vigente
hallar el anticonceptivo ideal; seguro, reversible, que no
interrumpa el juego amoroso, proteja contra las Infecciones
de Transmisión Sexual (ITS) e involucre a la pareja.
Lo cierto es que ninguno de los métodos
modernos satisface todos estos requisitos. No obstante, existen
varias propuestas que revolucionarán la contracepción
en los próximos años, como son las vacunas para
ambos sexos y la píldora masculina.
El varón
Un enfoque revolucionario y prometedor se centra en la posibilidad
de manipular las hormonas que interrumpen la producción
de espermatozoides. E lo que popularmente se conoce como píldora
masculina o píldoro, aunque se trata de un preparado
hormonal inyectable.
Los ensayos clínico efectuados hasta
el momento indican que esta inyección tiene una eficacia
de 99%. En el hombre, el control de la producción de
gametos es más complejo que en la mujer, pues no obedece
a ciclos ni `picos hormonales.
La píldora masculina se basa en la
inoculación intramuscular de un andrógeno que
aumenta la concentración de testosterona en el torrente
sanguíneo, pues cuando se alcanza un determinado valor
en sangre, el cerebro ordena que se aminore la secreción
de sustancias para disminuir la cantidad de testosterona testicular.
Así se logra rebajar el número de espermatozoides
e incluso, en algunos casos se ha conseguido la azoospermia,
es decir, la ausencia total de esperma.
Ahora bien, la administración de
altas dosis de testosterona no está libre de complicaciones.
En las pruebas llevadas a cabo, los médicos han detectado
casos de aumento d peso y de agresividad sexual, así
como aparición de acné y reducción en
sangre de HDL o colesterol bueno, lo que aumenta el riesgo
cardiovascular.
Extractos naturales
para atajar el problema
Una alternativa a las hormonas podría encontrarse en
varias sustancias de origen vegetal, por ejemplo, los extractos
naturales de la raíz de la planta tripteryglium wilfordii
y el gosipol, un compuesto que se obtiene de la semilla y
la corteza de la planta del algodón del género
Gossyplum. Su poder anticonceptivo fue descubierto en 1957,
después de que los médicos detectaran un elevado
número de casos de infertilidad entre los algodoneros
chinos.
Se ha comprobado que el gosipol tiene un
efecto destructor en la maduración de los espermatozoides,
pues interfiere directamente en el paso del espermatocito
primario —la célula precursora del esperma—
al secundario y en la movilidad de las células sexuales.
Pastillas de azúcar
para distraer a los espermatozoides
La píldora dulce está basada en el hallazgo
de un azúcar que impide la fertilización del
óvulo. El compuesto tiene la facultad de pegarse a
u especie de tijera molecular que usan los espermatozoides
para cortar los azúcarqes que forman el envoltorio
del futuro huevo. De esta forma, se consigue que los gametos
masculinos se distraigan cortando el azúcar de señuelo
y se olviden del óvulo.
Mirando un poco más
allá
Aunque las vacunas todavía están en fase experimental,
los inmunólogos se preparan para un futuro a largo
plazo y esperan diseñar anticuerpos que se unirán
a la superficie del gameto femenino con el fin de crear un
escudo infranqueable, y vacunas que paralizarán la
cola del espermatozoide o le taparán la nariz bioquímica
que tienen en su cabeza, para detectar el olvido.
A pesar de que la comercialización
de estas vacunas anticonceptivas ya está cerca, permanece
siendo el condón la medida más eficaz que se
avizora para la prevención de los embarazos no deseados
y las ITS. Entre sus ventajas están lo barato de su
comercialización, la presencia de nuevos compuestos
—como el poliuretano, más fino y resistente,
que elevan su eficacia y comodidad—, y la facilidad
de su aplicación.
Así marchan los métodos anticonceptivos
en la actualidad, pero todos coinciden en que la mejor forma
de prevenir reside precisamente en el individuo preparado
y consciente.
Recuerda siempre que una sexualidad
responsable es tu mejor opción para una vida plena
y placentera.
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