| ¿Animales
transformados en meteorólogos?
Por Alicia
Centelles

Si la alondra alto vuela, es porque
el buen tiempo llega, dicen los japoneses. |
No en balde han sido calificados los refranes
de reservorio de la sabiduría popular, y muchos de
ellos, por no decir todos, reflejan tanto la observación
de determinados hechos como el firme sentido común
de los pueblos.
Resulta especialmente curioso la cantidad
de proverbios que, en diferentes países, y a veces
coincidentemente, relacionan la conducta de ciertos animales
con el tiempo. Por ejemplo, en la lejana India se dice que
alas abiertas en gallinero son anuncio de aguacero;
mientras que para los japoneses, si la alondra alto
vuela, es porque el buen tiempo llega. En España
e Hispanoamérica, cuando el gallo canta y después
bebe, pronto truena o llueve, y también, cuando
llueve y hace sol, sale de paseo el caracol.

Y para los españoles, cuando
llueve y hace sol, sale de paseo el caracol. |
Todo tiene su explicación
Tanto para españoles, coreanos y japoneses,
como para tailandeses, rusos, iraníes y filipinos,
no hay tal señal de agua como oír cantar
las ranas. Y en Estados Unidos, si el gato
mira por la ventana, el agua está cercana.
Todos estos refranes parten de la
observación de hechos reiterados, y tienen su explicación
correspondiente. Por ejemplo, un refrán francés
dice: Golondrinas altas, buen tiempo anuncian; si
vuelan bajo, próxima lluvia. En el buen tiempo,
el calentamiento del suelo provoca movimientos ascendentes
que arrastran hacia arriba a las moscas con que se alimentan
las golondrinas. Pero antes de la llegada de las lluvias,
el hundimiento de la masa de aire hace que las moscas bajen,
lo que incita a las aves a volar a su nivel.
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