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Venciendo obstáculos
Por IWC

Aprenden a obedecer ciegamente al
entrenador.
(Foto: Archivo) |
Corre el hombre junto al perro que zigzaguea,
desciende y, cuando más agitada es la carrera, se detiene,
se echa a la voz del amo, para luego, con otra orden, volver
a saltar y correr hasta llegar a la meta. Todo esto ocurre
en menos de un minuto. El público en las gradas se
emociona cuando el animal vence con rapidez los obstáculos
o se lamenta cuando derriba alguno.
Es, sin lugar a dudas, la competencia
de agilidad una de las más interesantes en los eventos
caninos, mas no la única. En Cuba se practican treinta
modalidades que van desde estas, competitivas y físicamente
exigentes, hasta algunas como el caniturismo o el fútbol
can, más recreativas.
Todo comenzó en 1985, cuando un grupo
de amigos se reunió para entrenar a sus perros y, con
más deseos que conocimientos, se movían de un
lugar a otro, dictaban órdenes que unas veces eran
cumplidas y otras no, pero así ganaban en la práctica
experiencias válidas que luego serían utilizadas
en el aprendizaje de los que se incorporaban.
“Pronto el INDER
se interesó en los valores y potencialidades de este
deporte”, cuenta Norma Rodríguez, presidenta
de la Federación Cubana del Deporte Canino, “y
nos propuso trabajar para extender su práctica por
toda la Isla”.
En diciembre de 1986 se organizó
el primer evento de la recién estrenada organización.
Prevaleció el aspecto recreativo y, por supuesto, la
necesaria promoción para la, en ese momento, nueva
actividad. Quedaban plantadas las semillas y las expectativas
para extender la práctica del deporte canino por todo
el territorio nacional.
Tres años después, las competencias
ya tienen representación de todas las provincias. El
trabajo fue arduo y gratificante. Los frutos comenzaron a
notarse enseguida. Lo que comenzó como un grupo de
locos correteando con sus perros se convirtió en una
organización con multitud de miembros desperdigados
por los más disímiles lugares.
El requisito primario siempre fue, y es,
el mismo: amar a los animales.
Confrontaciones
Las competencias provinciales aseguran que los mejores binomios
perro-hombre accedan a las nacionales. De esta forma se asegura
la calidad de eventos como la Copa 28 de Septiembre o el más
importante, Expo-Can, en el cual se compite en unas diez modalidades:
salto alto, largo y con obstáculos; la difícil
prueba de obediencia, cobro del señuelo, captura del
disco, 100 y 60 metros planos y los 100 con vallas.
Hay que trabajar con ahínco y perseverancia:
El nivel competitivo es elevado. Los casi veinte años
de la federación en el entrenamiento de mascotas se
hacen notar. Es difícil vencer, pero los participantes
marchan optimistas en pos del triunfo. Ser campeón
es el premio mayor, el reconocimiento a innumerables horas
de entrenamiento y cuidado, de amor y no pocos sobresaltos.
La emoción es múltiple, la
alegría también. Se confirma el antiguo proverbio
de que el perro es el mejor amigo del hombre. No solo porque
nos cuida sino, además, porque nos brinda ese sentimiento
tan necesario: la felicidad.
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