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El año no acaba para todos el 31 de diciembre
Por Alicia
Centelles

Celebración del año
nuevo lunar en China.
(Foto: Archivo) |
Cuando este 31 de diciembre despidas el
año junto a familiares y amigos, y festejes el advenimiento
de un nuevo año, para otros jóvenes en el mundo
ese fue un día cualquiera. Ellos celebrarán
el nuevo año en otras fechas. ¿Sabes por qué?
Pues porque no todos los países dividen
el paso de los días de la misma forma. Por ejemplo,
en China, que adoptó oficialmente desde 1911 el calendario
gregoriano, todavía rige el antiguo calendario lunar
para las festividades tradicionales.
Este sistema divide el año en 12
meses, algunos de 30 días y otros de 29. Los años
se clasifican en 12 ciclos sexagenarios, es decir, formados
por 60. Por ejemplo, uno de esos ciclos abarcaría de
1864 a 1923. Cada uno de ellos se denomina con el nombre de
un animal y por eso seguro que has oído hablar del
año del cerdo, de la rata, del buey, del mono, el dragón
o la serpiente.
El año nuevo chino, llamado Hsin
Nien, empieza en la primera luna nueva después
que el Sol entra en la constelación de Acuario (entre
el 21 de enero y el 17 de febrero). Pero el antiguo calendario
lunar chino también se observa en otros países
asiáticos, como Vietnam, donde el año nuevo
señala el inicio del Tet, un festival
de tres días.
Un calendario es un sistema inventado por
el ser humano para dividir el tiempo en períodos regulares:
años, meses, semanas, días, a partir de criterios
fundamentalmente astronómicos. Pero también
se pueden crear para medir el desarrollo de alguna actividad.
Por eso hay calendarios agrícolas, religiosos, escolares,
etcétera.
Ten siempre en cuenta que independientemente
de cómo mides el tiempo, lo mejor que puedes hacer
es emplearlo en forma útil. Así tu calendario
personal marchará en forma óptima.
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tradición
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