| Un
creador cuyo estilo sigue siendo un misterio
Por Alicia
Centelles
Fotos: Archivo

Su perfeccionismo lo llevó
a destruir muchas de sus obras. |
El pintor francés Paul Cézanne,
considerado el padre del arte moderno, fue un creador ignorado
mientras vivió, que trabajó en un gran aislamiento
e incluso estaba distanciado de su familia, que lo consideraba
excéntrico. Nació el 19 de enero de 1839 en
la misma ciudad que el famoso novelista Emilio Zola, e igual
que éste marchó a París, donde estudió
Arte.
Durante muchos años, la obra de Cézanne
sólo fue conocida por sus colegas impresionistas y
unos cuantos artistas jóvenes radicales postimpresionistas,
como Van Gogh y Paul Gauguin. Pero, en 1895, un comerciante
parisino organizó una exposición de sus obras
y las promocionó exitosamente durante los años
siguientes.
Cuando murió en su pueblo natal,
en 1906, ya Cézanne había alcanzado un prestigio
considerable, y muchos artistas jóvenes lo visitaban
en busca de consejo.

Este cuadro, “Bañistas”,
es uno de los más famosos de Cézanne. |
Los expertos afirman que este artista francés
descubrió un modo de representar tanto la luz como
las formas de la naturaleza simplemente mediante el color.
El propio creador hablaba de modular el color en lugar de
modelar el claroscuro de la pintura tradicional.
Sin embargo, el artista consideraba que
nunca llegaba a alcanzar plenamente su objetivo, por lo que
dejó inconclusas muchas de sus obras y destruyó
muchas otras.
Cézanne se lamentaba
de su fracaso al representar la figura humana, y efectivamente,
en sus grandes pinturas de los últimos años
aparecen distorsiones curiosas. Pero la generación
posterior de pintores llegó a aceptar prácticamente
todas las rarezas de este artista, cuyo estilo nuevo y original
devolvió al arte moderno sinceridad y compromiso.
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