| Un
clásico literario en contra del puritanismo
Por Alicia
Centelles

Hawthorne tuvo plena conciencia
del carácter asfixiante del puritanismo.
(Tomado de www.nndb.com) |
En varias ocasiones la Televisión
Cubana ha proyectado, en diversos espacios cinematográficos,
el filme “La letra escarlata”, basado en una novela
escrita por uno de los autores norteamericanos que anticipó
la narrativa contemporánea: Nathaniel Hawthorne.
Aunque muchas de las ideas y manifestaciones
del puritanismo encontraron en él un fuerte opositor,
sus más logradas realizaciones literarias están
enraizadas en la tradición puritana de Nueva Inglaterra.
Así lo demuestra, por ejemplo, su concepción
de los conflictos de sus personajes, quienes se debaten en
abismos morales derivados de pecados cometidos, sin que el
autor valore la correspondencia entre pecado y castigo, o
si una acción humana es punible o no según la
ética religiosa. Sin embargo, Hawthorne se percata
de cómo el puritanismo asfixia al ser humano.
Poe lo tenía
en gran estima
La novela “La letra escarlata” analiza con perspicacia
la formación puritana de los niños, y a la vez
expresa el liberalismo religioso de su autor. Como en todas
sus obras, la moraleja está bien explícita,
y el premio y el castigo aparecen con toda severidad.
Una de las posiciones más progresistas
de Nathaniel Hawthorne es su actitud ante la situación
de la mujer. “La letra escarlata” es un latigazo
a las concepciones que la inferiorizan, y un verdadero himno
a la condición femenina, planteamiento asombroso en
1850.
Al hablar de este novelista no puede
olvidarse su cuidadoso método de trabajo. Seis años
antes de publicar su obra, Hawthorne tomó notas sobre
el tema de la adúltera. Su calculada meticulosidad
hizo que Edgar
Allan Poe afirmara que Hawthorne “al escribir, dejaba
diseñado y pintado un cuadro".
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