|
Desentrañando misterios
Por María Isabel Perdigón

Martha Rosa confía en que
los duendes la sigan inspirando.
(Cortesía de www.guerrillero.co.cu) |
Martha Rosa Camacho es una joven que sabe
desentrañar los misterios de las estrellas y descubrir
todo lo bueno que hay en la gente. Quizás por eso eligió
ser Instructora de Arte, pues encontró en ese centro
la vía idónea para transmitir los sentimientos
que la invaden y fluyen a través de versos, acuarelas
e infinidad de proyectos.
A pesar de tener sólo
20 años parece más adulta. Algunos de sus compañeros
dicen que no tiene los pies puestos en la tierra, pero le
sobran la ternura y los buenos sentimientos.
Ella enriquece un mundo de realidades y
fantasías para llevarlo a los pequeñines del
círculo infantil a través de los talleres de
creación, sólo esperando una sonrisa a cambio.
Es tan modesta que no se cree merecedora
de esta entrevista, pero basta saber que fue la estudiante
más integral de la especialidad de Artes Plásticas,
que ahora cursa el segundo año de la carrera de Comunicación
Social con muy buenos resultados y que en todas las instituciones
culturales es bien conocida como ilustradora de libros y por
esa magia que la lleva todos los días a cosechar nuevos
amigos.
¿Por qué elegiste
ser Instructora de Arte?
”Porque el destino me fue fiel, estoy llena de experiencias
maravillosas. La escuela cambió mi modo de ver las
cosas: antes no sentía escalofríos ante una
obra de arte, ni me emocionaba con el ballet ni el teatro.
El mundo que me rodea ahora tiene un matiz diferente: Siendo
niña pensé que mi mundo debía estar ligado
con las artes porque cantaba, recitaba…Después
fue divina la oportunidad de entrar a la Escuela de Instructores
de Arte, donde me educaron y me enseñaron a educar
a otros.
”El arte tiene la bondad de ennoblecer
el espíritu y eso lo aprendí de mis profesores;
en la biblioteca del centro encontré la vía
idónea para canalizar mis inquietudes. En los libros
encuentro la libertad y la fantasía para dibujar.
”Fue una gran suerte contar con la
presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en mi graduación;
mientras lo escuchaba hablar supe del privilegio que otros
no tuvieron, merecía estar ahí porque me esforcé
mucho para ser integral, y eso ahora me es muy útil,
pues en las escuelas es importante desde hacer una pancarta,
hasta enseñar un baile popular tradicional”.
¿Cuánto has hecho
hasta hoy y cuanto te falta?
”Todos los días hago cosas y pienso desde que
amanece en ser cada día mejor persona, crecer en virtudes
y hacer el bien; así mis alumnos me verán como
ejemplo.
”Hoy trato de no perder el tiempo,
visitar mi ciudad por calles distintas, acordarme de las fotografías
que retuve de momentos felices, pero siempre faltan cosas:
yo no puedo detener la guerra, impedir injusticias, hacer
que el AMOR sea la canción de moda. Ser mejor persona,
eso sí. A veces no me alcanza el día para hacer
tantos bocetos, son dèja-vu repetidos sin cansancio.
Lleno el corazón de mis pequeñines con cuentos
y canciones, visito la poesía, la placentera lectura:
Tengo un lugar que defiendo, mi musa, esa es mi paz y la armonía
mi amuleto”.
¿Cómo puedes describir
a Martha Rosa?
”Martica pasa su vida a imágenes surreales, está
al tanto de los eclipses y es ahora mismo tu mejor amiga.
Mi trabajo señala responsabilidad, esmero, paciencia,
horario y quizás por mi edad quiero ser más
libre, tener mucho tiempo para crear. Para mí trabajar
con los niños es gratificante, siempre te enseñan
a no olvidar tu niñez y que no olvides las hadas ni
las carcajadas. Creo que ese es mi gran acierto laboral.
”El desacierto es muy imprescindible,
tengo que tener los pies sobre la tierra aunque sea ocho horas
porque soy capaz de olvidarme del tiempo y dejar pasar las
horas inventando la forma de hacer reír, fantasear
con los niñitos que enseño.
”Martha es un pequeño caracol
donde se esconden ilusiones y sueños, amaneceres y
crepúsculos, un caracol a veces gris, muchas veces
azul, otras arco iris, pero me gusta sentirme útil,
y estoy feliz cuando me toca el viento y la soledad me acompaña.
Los amigos son mi tesoro, a ellos entrego mi amor. Irremediablemente
soy breve, centésimas de paz bastan para soñarme
selva”.
¿Además de ser instructora
qué otras cosas prefieres?
”Me encanta la carrera de Comunicación Social,
aunque a veces faltan silencios; también me encantaría
estudiar cine, fotografía, historia del arte, saber
de los misterios del mar. Prefiero respirar junto al mar,
coleccionar recuerdos, libros amarillos, pero por sobre todas
las cosas seguir pintando”.
¿Cómo logras tener
una cultura general integral?
”Partiendo del contenido —todos los días
se aprende— la cultura general integral es inagotable,
debo continuar estudiando, encontrando curioso lo incognoscible.
Manteniendo el ejemplo de Martí,
símbolo de mi brigada.
Aprender cosas nuevas es un apetito que nunca acabo. Es triste
que alguien se ponga a conversar contigo sobre cualquier tema
y no saber de qué se está hablando, por eso
cualquier conocimiento me es útil.
”La labor del instructor lleva saber
un poquito de todo para poder llegar a la gente y cumplir
tus metas. Adoro también el cine, la música
y una conversación inteligente me satisface plenamente”.
¿Qué crees del mundo
cultural vueltabajero?
”Vueltabajo tiene grandes intelectuales y en mi ciudad
se vive una paz diferente. Sobresalen excelentes artistas,
escritores y pintores pero falta un mejor trabajo de promoción,
falta estética en los carteles y en la propaganda,
lanzar la brújula hacia un viento de oportunidades
para todos.
”Hay espacios que ni siquiera la gente
conoce y tienen un alto valor instructivo y recreativo, todo
no puede ser una plaza para dar brincos o escuchar mala música,
hay que darles opciones a las personas y aún en eso
hay que ganar creatividad”.
¿Por qué te motiva tanto la ilustración
de libros?
”Un libro, sobre todo infantil, sin dibujitos nunca
llega a interesar del todo, además la literatura infantil
estalla de magia y fantasía, eso es suficiente para
sentirme bien. Es difícil lograr representar los sueños
de los niños, pero de forma noble logro ponerme unos
segundos en su mundo.
”Acabo de ilustrar “Te regalo
el cielo”, una noveleta de Arístides Vega para
adolescentes que crean que el amor se merece todos los días
una flor, y otro “Secretos del corazón”,
Premio Alcorta, que me fue confiado y puse mi voluntad al
servicio de la editorial que desarrolla un gran trabajo, mi
primera realidad en la ilustración y estoy feliz de
haber trabajado para el público más difícil.
Actualmente terminé un libro de poesia infantil de
Ányce Figueroa, un favor que le debía a mi amiga
y por tanto fue el más difícil, creo le gustó,
y más libros vienen en camino, tengo ganas de saber
los títulos, pero todo a su debido tiempo. Ojalá
los duendes me sigan inspirando…”
(Tomado de www.guerrillero.co.cu)
|