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“Entre
dos aguas”
Por Yumisleydis Verdecia Mengana
“Me dijo que le gustan los hombres tanto como
le gustan las mujeres, lo que le parece natural porque, dice,
él es producto de dos sexos así como de dos
razas. A nadie le sorprende que él sea birracial; ¿por
qué debería sorprenderles que sea bisexual?
Esta es una explicación que jamás escuché
antes y que no puedo comprender del todo; me parece demasiado
lógica para mi cerebro”.
| Alice Walker. “Possessing
the Secret of Joy”. |
Amanece. Una lluvia de sentimientos amaina
su ventana. Yurait se abstrae de la realidad para escuchar
en su corazón un grito de amor que se esparce en la
más tormentosa de todas sus fantasías.
Siente que su piel se eriza. Su cuerpo,
espantado del frío del invierno, se acalora y se humedece
dejando correr ideas, sentimientos y emociones que se abrigan
en la añoranza de un fuerte deseo, y no exactamente
por Adel, su novio de toda la adolescencia, a quien tanto
adora. Esta vez es por alguien que también pinta sus
labios y se arregla el cabello.
Yurait se condiciona por la sociedad…
No sabe si seguir adelante y luchar contra todos los valores
y principios que le han inculcado, dejando correr la fuerte
lluvia de dudas que se disipan por su alma…
Durante la secundaria sintió exclusivamente
atracción por los chicos de la escuela…y aunque
estaba becada y convivía día y noche con las
muchachitas de su dormitorio, nunca las miraba con ojos distintos
a la amistad. Se bañaban juntas, se acostaban en una
misma litera a estudiar, andaban a solas por los pasillos
en la oscuridad de la más romántica de las noches…
Y si embargo, jamás pensó
en la posibilidad de tocar a algunas de sus compañeras…
nunca antes había sentido ese aire de ternura femenina
que hoy no puede negarse a respirar.
En su vida ha aparecido una figura insólita
con cuerpo de mujer, con alma de mujer, con labios, cabellos
y piernas de mujer… En su vida se ha aparecido una mujer.
Aunque Yurait viaja por libertades y pobrezas
sexuales, empujada por el abismo del reconocimiento personal,
no ha perdido ese deseo insaciable de disfrutar intensamente
los suspiros de su novio al entregarse cada noche junto a
su almohada. Disfruta que sus manos toquen cada parte de su
cuerpo, así como sus labios besan cada parte de su
alma. Ahora navega por el medio de dos aguas, distintas en
cualidades, pero igual en la intensidad del derroche de puros
sentimientos.
“Sin darme cuenta cambió todo
mi mundo. Fue sucediendo poco a poco. Al principio ella y
yo solo intercambiamos teléfonos y direcciones para
comenzar una supuesta amistad porque teníamos
muchos intereses en común. Rápidamente me fui
dando cuenta de que lo que sentía no era precisamente
una simple simpatía sino que iba mucho más allá…
se parecía a lo que sentía en un principio por
Adel… y tenía miedo continuar.”
Le es difícil aceptarlo… pero
Yurait, desde ese mismo instante, se ha convertido en una
persona bisexual, un ser que con latidos
dentro se desplaza por el deseo romántico o sexual
hacia personas de ambos sexos.
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