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Joe, Fructuoso, Machadito y Juan Pedro, ¡presentes!
Por Matilde
Salas Servando
El año 1957 surgió como un período convulso
en la historia de Cuba, pues desde un lustro atrás
se luchaba contra la dictadura de Fulgencio
Batista, quien perpetró un golpe de estado cuando
sólo faltaban 80 días para las elecciones generales.
En el ’53, los miembros de la Generación
del Centenario, con el joven abogado Fidel Castro al frente,
se enfrentaron a la tiranía en el Moncada,
y los sobrevivientes, luego de sufrir prisión, siguieron
luchando, hasta que la mayoría de ellos salió
hacia el exilio, pues la persecución era muy intensa.
En el mes de agosto de 1956, el líder
estudiantil José
Antonio Echeverría, en nombre de la Federación
Estudiantil Universitaria, y el dr. Fidel Castro, por el Movimiento
Revolucionario 26 de Julio, firmaron un documento que
se dio a conocer como la Carta
de México, el cual selló la unidad entre los revolucionarios.
En los últimos días de noviembre
de ese mismo año, salieron desde el puerto mexicano
de Tuxpan, los 82 expedicionarios del yate
Granma, que llegaron a Cuba con el firme propósito
de ser libres o mártires.
Cuando los hombres del Granma llevaban poco
más de tres meses de lucha frontal en la Sierra Maestra,
los estudiantes de la Universidad
de La Habana asaltaron el Palacio
Presidencial y tomaron a Radio Reloj el 13 de marzo de
1957, con lo que dieron una lección de coraje y unidad
revolucionaria a la tiranía, encabezada por Fulgencio
Batista.
En esa fecha cayó en desigual combate
el líder estudiantil José Antonio Echeverría
y unos cuarenta días después fueron masacrados
por esbirros, al mando de Esteban Ventura, los estudiantes
revolucionarios Juan Pedro Carbó, Fructuoso
Rodríguez, Joe Westbrook y José Machado, en el
edificio marcado con el número 7 de la calle Humboldt,
en la capital, víctimas de una cobarde delación.
Todos habían participado en ambas
acciones y luego pasaron a la clandestinidad, pues eran afanosamente
buscados por las fuerzas represivas.
Sobre la masacre de Humboldt 7, ocurrida
el sábado 20 de abril de 1957, el Comandante en Jefe
Fidel Castro expresó:”Nos quedaba una responsabilidad
más a nosotros los que andábamos por las montañas,
no sólo salvar la Revolución; había que
honrar la sangre de todos los que habían caído
el Veintiséis de Julio, los que habían caído
el 13 de Marzo” y añadió:”algunos
habían logrado rebasar el cerco, varios de los cuales
fueron asesinados apenas treinta y cinco o cuarenta días
más tarde, fueron los que cayeron en Humboldt 7”.
Cuando los jóvenes de hoy hacen el
pase de lista a los estudiantes caídos en la lucha
y pronuncian los nombres de Fructuoso, Juan Pedro, Machadito
y Joe, hay un brillo especial en la mirada al responder con
fuerza: ¡PRESENTES!
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