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Carlos Enríquez, vida efímera, obra imperecedera
Por Araima
Saco Pérez

Supo atrapar a través del
pincel la naturaleza exuberante del trópico.
(Tomado de granma.co.cu) |
Carlos Enríquez fue un hombre que
vivió solamente 56 años, pero supo dejar un
legado artístico y cultural incalculable. Entre sus
obras más relevantes se encuentran “Rey de los
campos de Cuba”, “Las bañistas de la laguna”,
“El rapto de las mulatas”, “Campesinos felices”,
“Dos Ríos” y “Combate”.
Muchas de sus pinturas, dibujos y bocetos
los podemos encontrar en la casa museo Hurón Azul,
antes vivienda del artista. En ella se conservan más
de 140 obras originales, mientras otras permanecen en el Museo
Nacional de Bellas Artes de La Habana y en colecciones
personales tanto en Cuba como en otros países.
Carlos Enríquez no solo manifestó su arte mediante
la pintura, también incursionó en la literatura.
En 1939, fecha en que comenzó a habitar su finca Hurón
Azul, publicó su primera novela: "Tilín
García". Luego escribió otras dos: "La
Vuelta de Chencho" y “La Feria de Guaicanama";
publicada después del triunfo de la Revolución.
Los años 50 fueron para el artista
un período de tristeza y desolación. Comenzaron
a presentarse de manera agudizada varios problemas de salud,
y tuvo que someterse también a curas para el alcoholismo.
Todo esto hizo que lo abandonaran familiares y amigos. Fueron
pocos los que le mostraron fidelidad, lealtad y amistad verdadera
en esos momentos tan difíciles.
Le sorprendió la muerte pintando
el 2 de mayo de 1957, día en que debía inaugurar
una exposición en la editorial Lex y que fue abierta
al mes siguiente como homenaje póstumo.
El artista siempre fue calificado como un
hombre bohemio, rebelde por naturaleza, pintor de la sensualidad
de la mujer y las transparencias. Sin lugar a dudas, fue un
gran retratista y supo atrapar a través del pincel
la naturaleza exuberante del trópico así como
denunciar en sus obras los males de la república en
aquella época. Pero por encima de todo, Carlos Enríquez
es hoy día considerado uno de los mayores exponentes
de las artes plásticas cubanas en la primera mitad
del siglo XX.
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