| Camino
a la Frontera
Ivet López Rodríguez
se prepara como agregada diplomática en el Instituto
Superior de Relaciones Internacionales. Su paso por una de
las unidades de la Brigada de la Frontera es una prueba necesaria
para quien aspire a ser un funcionario del Ministerio de Relaciones
Exteriores (MINREX).
Por Isabelle
Te levantas y sabes que a partir de hoy
y por algún tiempo dejarás de sentir el calor
de casa y el olor de tus cosas. Te vistes, y con algo de nerviosismo,
piensas en la nueva etapa que te espera. Todo será
nuevo para ti: los horarios, el entorno, las vivencias, el
uniforme de camuflaje.
Con estos pensamientos te despides de todos
y te alistas para recorrer los más de 900 km rumbo
a Guantánamo. Quizá,
durante el viaje, reflexiones sobre las decisiones tomadas
y el camino que debes transitar.
Reminiscencias
Ivet López Rodríguez cursa hoy el curso de cuarto
nivel de Agregado Diplomático en el Instituto
Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Durante
sus estudios preuniversitarios su temperamento demandaba constante
prueba y esfuerzo; quizá por ello tuvo una fuerte predisposición
hacia cuanto la desafiara o exprimiera sus neuronas. Finalmente
decidió apostar por las Ciencias de Computación,
aunque un sueño quedó varado: el de la vivencia
militar.
No obstante, la vida suele sorprendernos
con una segunda oportunidad. Eso es lo que le sucedió
a Ivet cuando, finalizados los estudios universitarios, optó
por el ISRI y, como parte de la preparación general
integral, la destinaron a la Brigada
de la Frontera de Guantánamo. Sobre sus reflexiones
y motivaciones por aquellos días dialogó con
Somos Jóvenes.
“Cuando supe que una de las actividades
que me tocaría afrontar al ser aceptada, era la Brigada
de la Frontera, me entusiasmé. Me gustó la idea
de vivir en una parte de la Isla que no conocía, sobre
todo porque a veces ignoramos que tenemos al enemigo ubicado
ahí, en nuestra propia tierra, y que hay un grupo de
personas que se pasan el día y la noche velando por
el sueño de todos los cubanos. Poder ser yo parte de
eso era un privilegio para mí”.
¿Cuál
fue la experiencia que más te conmovió?
“Al llegar a mi puesto de observación por primera
vez, me quedé muy impresionada de lo cerquita que está
la Base
Naval de Guantánamo, donde puedes ver pasar las humbee*,
las mismas que te ponen en televisión cuando salen
las noticias de Iraq. Las tienes a menos de 500 metros.
“Te sorprende que lo que allí
existe es una ciudad con todo: casas, aeropuertos, piscinas,
lugares de fiesta. Pero lo más chocante para mí
fue la bandera norteamericana ondeando en el cielo cubano…
Eso me dolió de verdad”.
¿No resulta
extraño que una mujer se encuentre asumiendo tareas
de tan alto riesgo?
“Para nada. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias
han demostrado que las mujeres pueden cumplir cualquier tarea
con más responsabilidad y valentía que muchos
hombres. Incluso, puede haber un batallón masculino,
pero cuando una mujer está delante de ellos, eso los
obliga a crecerse. La mujer suele arrastrarlos,
lo cual los lleva a respetarlas y a verlas realmente como
lo que son.
“Hasta yo misma quedé impresionada
con el trabajo que hacíamos nosotras, muy sacrificado,
por cierto: las mismas guardias que hace un hombre, los mismos
niveles de exigencia y, además, le dábamos el
toque de ternura, de sensibilidad, de amor que requerían
las circunstancias”.
¿Cómo
influyó en Ivet su paso por la frontera?
“Creo que después de aquello soy más disciplinada.
Sirvió para probarme. No significó un acto incómodo,
sino que lo hice con alegría. Yo no cumplí el
deber bajo una obligación, lo cumplí con ganas
y cuando uno lo asume de esa manera, sin duda, constituye
una experiencia única y de crecimiento”.
Ivet López Rodríguez forma
parte del numeroso grupo de mujeres que han transitado por
la Brigada de la Frontera. Poco sería el espacio para
reflejar las experiencias de estas muchachas. Vivencias signadas
por la inmensa responsabilidad de cuidar el sueño de
cientos de cubanos y cubanas.
*Vehículo blindado para el transporte
terrestre que utiliza el Ejército de Estados Unidos.
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