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Se escucha un grito: Justicia
La Vigilia del pueblo de Cuba contra la decisión
del gobierno de Bush de liberar al connotado terrorista Luis
Posada Carriles culminó, pero la lucha no se detendrá
hasta ver condenado al asesino.
Por Julieta García Ríos

(Foto: Roberto Morejón)
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Estremece el sonido que emiten las negras
banderas. Ellas arremeten contra la Oficina de Intereses de
los Estados Unidos en La Habana. Al pie de los estandartes
están los rostros de los 73 pasajeros del vuelo 455
de Cubana de Aviación que estalló en el cielo
de Barbados el 6 de octubre de 1976. Se ven otras caras, víctimas
también del odio del gobierno norteamericano contra
esta isla.
Durante 36 horas las imágenes de los héroes,
portadas por más de 6 000 personas en representación
de todos los cubanos, acompañaron al pueblo en su protesta
contra la decisión del gobierno de Bush de liberar
al connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles,
quien, entre sus más reconocidos crímenes planeó
y asesoró la voladura del avión de Cubana en
Barbados, y la colocación de bombas en hoteles habaneros
en el año 1997.
Observo los rostros de quienes permanecen en los últimos
minutos de la Vigilia, y veo a la doctora Belkis Permuy, quien
tiene ahora en sus manos la foto de Manuel, su padre. Quiere
una instantánea junto a él que eternice el momento
del tributo. En su rostro, con las huellas que deja el paso
de 30 años, se advierte el mismo gesto de dolor que
aquel 15 de octubre de 1976 en el sepelio del padre. El cuerpo
de Manuel Permuy fue uno entre los ocho encontrados de los
73 pasajeros del avión CUT 1201 de Cubana de Aviación
que estalló en pleno vuelo.
Cada 25 minutos se relevaban los vigilantes. La última
guardia la hicieron los miembros de la delegación deportiva
que nos representará en los II Juegos del ALBA, trabajadores
del INDER y glorias del deporte.
Déborah Andollo, plusmarquista mundial de apnea, afirmó
que ahora sí la humanidad está en peligro, pues
estando libre Posada Carriles, y con el apoyo del gobierno
norteamericano, podemos esperar lo peor.
La deportista calificó la decisión de la administración
Bush como una forma vulgar de injusticia e irrespeto a la
comunidad internacional.
Raúl Diago, presidente de la Federación Cubana
de Voleibol, consideró que estar en la vigilia es un
homenaje a los hermanos caídos y un acto de repudio
contra el principal culpable de la muerte de muchos de ellos.
“Este es un modo se manifestar nuestro apoyo a la Revolución
y a Fidel, quien tanto ha luchado contra el terrorismo internacional”.
Durante el tiempo en que Diago portaba la foto del mártir
y miraba fijamente a la SINA, volvió a preguntarse:
¿Por qué liberan a un terrorista real y confeso
y mantienen a cinco cubanos en cárceles de máxima
seguridad por defender una causa justa?
Las banderas negras, iluminadas cada una por una estrella,
tienen voces. Juan José Hill Machado tiene la sensibilidad
de descifrar su mensaje. Converso con él para conocer
cómo era su hermano Nelson Fernández Machado,
integrante del equipo juvenil de esgrima, víctima del
atentado terrorista contra el avión de Cubana, en Barbados.
Pide que vayamos a hablar a otro sitio. El sonido de las banderas
lo emociona. “Cada vez que estoy aquí, siento
como los gritos de las víctimas, es como si mi hermano
clamara justicia”
(Tomado de www.juventudrebelde.cu)
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