| En
Malas Aguas soplan buenos vientos
Por Daima Cardoso Valdés

Huertos como este garantizan la
continuidad de la especie.
(Tomado de www.guerrrillero.co.cu) |
Considerado un hito de la investigación
forestal en Cuba, el huerto clonal de mejoramiento genético
de Pinus caribaea, ubicado en la zona de Malas Aguas, en la
costa norte de Santa Lucía, Pinar
del Río, es el mayor de su tipo en Cuba con un área
de 187 hectáreas y más de 22 000 ejemplares.
Con el objetivo expreso de
producir semillas genéticamente superiores y potenciar
el desarrollo productivo del sector forestal, Malas Aguas
goza de una historia que se inició en 1972 cuando se
comenzaron a plantar los primeros pinos de este huerto.
Sus antecedentes, según nos cuenta
Jorge Rodríguez Martínez, especialista principal
de semillas de la Estación Experimental Forestal de
Viñales, hay que buscarlos en un primer proceso de
selección que en 1968 se inició en toda la provincia,
a partir del trabajo conjunto que realizaron especialistas
cubanos de la escuela de Biología y Personal de la
entonces Checoslovaquia.
Después tuvo lugar una segunda selección
que depuró la cantidad inicial hasta dejarla en unos
300 árboles, clasificando finalmente 108 para hacer
el huerto de Malas Aguas.
La plantación de los mismos se realizó
a 12 por 5 metros para “tener la posibilidad de suprimir
los que no clasificaran en el grupo elite después de
las prueba de progenie”, asegura Jorge.
Este proceso es muy importante, porque según
afirma el especialista permite constatar la transmisión
de caracteres. En ese sentido se trabaja en la recogida de
semillas de forma individual a cada uno de los árboles,
para comprobar en la descendencia la reproducción de
las características de su progenitor.
Generadores de semillas
La producción de semillas en un huerto de esta naturaleza
comienza a partir de los 14 años de plantados los árboles.
Inicialmente hubo un rendimiento de 250 kilogramos y ya en
el 2006 se acopiaron 648, convirtiéndose en la mejor
cosecha de la historia.
La actividad de recogida de semillas dura
20 ó 25 días en el año, siendo de finales
de junio a principios de julio la etapa más productiva,
pues es cuando realmente el fruto se encuentra maduro.
Una vez concluida la recolección
su destino fundamental es para la provincia y ventas que se
realizan a territorios como La
Habana, Matanzas,
Camagüey
y Villa Clara. Hay que tener
en cuenta que la Empresa Forestal Integral (EFI) de Minas
de Matahambre no recoge semillas de Pinus caribaea de otra
masa semillera que no sea de Malas Aguas.
De igual forma las semillas de Pinus caribaea
son altamente codiciadas por países como China, y también
han llegado a República Dominicana y otras naciones.
Se tiene en cuenta que nuestro pino es bastante
adaptable a las condiciones de otras regiones, lo que hace
que se den con facilidad.
Las próximas
generaciones de Pinus
En estos momentos —según informó Remberto
González, especialista en Silvicultura de la EFI de
Minas— ya están seleccionados los clones para
hacer el primer huerto de segunda generación, que tendrá
una extensión inicial de entre dos y cinco hectáreas.
También se trabaja para hacer uno de 10 que saldrá
en el 2008.
En la Estación Experimental Forestal
de Viñales están los injertos para plantar en
la próxima primavera la segunda sucesión de
Pinus caribaea, todos ellos de probada calidad y con el mismo
material genético.
Contar con una segunda generación
de Pinus caribaea garantiza la continuidad de la especie y
asegura ingresos considerables a la economía del país
a través de la actividad forestal.
(Tomado de www.guerrrillero.co.cu)
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