| Dos
nuevas campeonas mundiales de judo
Por Joel
García

Yanet sueña con las medallas
que le faltan.
(Foto: Archivo) |
Hablar de judo en Cuba se ha convertido
en algo tan habitual que pocos se detienen a pensar en la
ruptura de la tradición asiática que eso representaba
hace medio siglo.
Los más recientes triunfos de Yanet
Bermoy (48 kg) y Onix Cortés (63 kg) en el XIII
Campeonato Mundial Juvenil confirmaron la calidad de la escuela
cubana de la disciplina —segundo lugar por países—,
aunque muchos se preguntaron asombrados: ¿quiénes
son estas muchachas?
Ippones
con Bermoy
“Por mi edad —19 años— pude asistir
a este certamen mundial juvenil después de haber participado
en el de mayores, en El Cairo 2005, donde gané el oro
más importante de mi vida. Debía haber ido a
la anterior cita juvenil en el 2004, pero se decidió
que Cuba no asistiera”.
¿Alguna preparación
especial en un año tan agitado de competencias?
“El 2006 exigió un esfuerzo personal extra dado
el número de competencias internacionales. El colectivo
de entrenadores diseñó una acertada estrategia
técnico-táctica que permitió alcanzar
buenos resultados en la gira europea, los Juegos Centroamericanos
y del Caribe, la Copa del Mundo por equipos y por último
el Mundial Juvenil.
“He mantenido las premisas fundamentales
en el judo: consagración al entrenamiento y no subestimar
nunca a las rivales”.
¿Cómo podrás
lidiar con tantos premios y apenas 19 años?
“No creo haber hecho nada extraordinario y sigo siendo
la misma Yanet. Es cierto, ganar el primer Mundial del ciclo
olímpico es muy importante, pero eso no quiere decir
que lo tenga todo de mi lado ni que no deba madurar mucho
más como atleta.
“Aún queda otro Mundial antes
de los Juegos Olímpicos de 2008 y están los
Juegos Panamericanos de Río de Janeiro. Solo sueño
con las medallas que me faltan: panamericana y olímpica”.

La máxima aspiración
de Onix es ganar una presea olímpica.
(Foto: Archivo) |
Sin olvidar a Cortés
¿Onix, estabas presionada por ese gran resultado
internacional?
“Había sido campeona en los Juegos Nacionales
Escolares varias veces pero internacionalmente solo había
estado en una Copa del Mundo en Inglaterra, donde no lo hice
bien y perdí en el primer combate.
“He participado en algunas bases de
entrenamiento junto a la selección de mayores y me
sentía lista para luchar por el oro en el Mundial Juvenil”.
¿Cómo valoras a las
contrarias?
“Todas tenían calidad, aunque, sin dudas, la
norteamericana Ronda Rousey, campeona mundial en la edición
anterior, y la japonesa Rina Kozawa fueron las más
complicadas. Pudiera parecer contradictorio, pero a Rousey
le gane por ippón en la semifinal, el único
que pude marcar en todo el evento.
“El apoyo de mis compañeras
de equipo y la concentración en cada combate resultaron
decisivos para el oro”.
¿Cuánto ha ayudado
a Onix topar con la formidable Driulis González, la
más laureada judoca de Cuba y América?
“En mis triunfos hay también mucho de
Driulis
porque es un lujo entrenar y topar con ella. Imagínate
que cuando ganó su primera medalla olímpica
en 1992 yo apenas tenía 4 años.
“Es una de las judocas a imitar en
todo momento por su sacrificio, voluntad y resultados. Solo
intento ser modestamente su relevo”.
Con tu triunfo la división
de 63 kg es ahora una de las más complejas del equipo
nacional.
“Sí. Además de Driulis ahí
está Yaritza Abel, campeona panamericana de 2006, quien
fue seleccionada la mejor atleta de ese torneo. Esta sana
rivalidad entre las tres es un reto que tengo por delante,
pero que me hará superarme todos los días y
crecer hasta donde aspiro: una medalla olímpica”.
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