| Las
cuencas hidrográficas cubanas reciben atención
Por Alicia
Centelles

Cuenca del Ariguanabo.
(Tomada de www.elhabanero.cubaweb.cu) |
Ecosistemas de alta complejidad,
a las cuencas hidrográficas van a parar las aguas subterráneas
y superficiales que confluyen en un acuatorio común:
el río. En Cuba abundan esas zonas, de gran importancia
no sólo por el agua sino también por la gran
cantidad de actividades de todo tipo que se concentra en ellas.
Las cuencas no respetan los
límites que el hombre les ha impuesto. Por ejemplo,
en la Cuenca del Cauto, la mayor del país con 9 613
km2, vive el 10 por ciento de la población cubana,
y abarca el territorio de cuatro provincias orientales: Santiago
de Cuba, Las
Tunas, Holguín
y Granma.
Otras zonas hidrográficas también
importantes son la Toa-Duaba, notable por sus recursos naturales
y porque apenas ha recibido impacto humano; la del Hanabanilla
y la tan deteriorada del Almendares.
El hombre las perjudica
Entre los factores que las dañan, el más nocivo
es la acción del hombre, que provoca graves desequilibrios
ecológicos. La abundancia de focos contaminantes (asentamientos
poblacionales, industrias y otras entidades), así como
los efectos de la tala en la erosión y salinización
de los suelos, requieren de atención inmediata.
Y así lo ha hecho el Gobierno cubano.
A propuesta del Ministerio de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambiente, se crearon los Consejos de Cuenca Hidrográfica,
que desde el punto de vista técnico y científico
hacen recomendaciones para el tratamiento integral de esos
ecosistemas. Todos están integrados en un Consejo Nacional.
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Holguín para proteger Cuenca del Cauto
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