| Un
toque de genio revitalizó una antigua tesis
Por Alicia
Centelles

De joven vivió intensamente,
pero terminó sus días como sacerdote.
(Tomada de www.biografica.info) |
El más famoso de los dramas filosóficos
de Pedro Calderón de la Barca, el dramaturgo español
más importante de su época, es “La vida
es sueño”, pieza de valor universal.
Aunque la tesis de que
toda la vida es sueño, y los sueños, sueños
son, ya era antigua, el genio de este autor dramático
la revitalizó con otros temas como la lucha de la libertad
contra el destino y la trascendencia simbólica, todo
ello mediante personajes que llegan a representar la condición
humana en toda su amplitud.
“La vida es sueño” es
la obra más comentada de la literatura española,
después de “El Quijote” de Miguel
de Cervantes y Saavedra, pues, como toda obra maestra,
ha implicado infinidad de interpretaciones desde que fue escrita
en el siglo XVII por quien disfrutó del máximo
prestigio en la corte del monarca Felipe IV, y murió
el 25 de mayo de 1681.
Para Goethe fue el
mayor genio del teatro
Otras obras de Calderón de la Barca también
lo han inmortalizado en el ámbito teatral y literario,
como su comedia de capa y espada “La dama duende”,
en la que sobresalen la gracia de las soluciones y actitudes;
“El mágico prodigioso”, muy alabada por
los románticos alemanes, y “El alcalde de Zalamea”,
en la que el concepto del honor desempeña un papel
importante.
También son notorios los autos sacramentales compuestos
por este dramaturgo, del que llama la atención el contraste
entre su impetuosa y mundana existencia como soldado en su
juventud, y lo reflexivo de su madurez, pues murió
sacerdote.
Para Goethe, Calderón de la
Barca fue el mayor genio del teatro, mientras los románticos
ingleses, como Shelley, vieron en él al poeta lírico
y dramático más grande. Aún hoy, la representación
de sus obras tiene un éxito seguro.
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