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Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

45... ¡Y van más!


Deseo, promiscuidad, exploración, cambio constante de pareja

Por IWC

Pareja besándose.
Somos libres de escoger nuestra pareja, pero siempre debemos hacerlo con responsabilidad y protección.
(Tomada de www.psicofxp.com)

El cambio constante de pareja puede ser común en individuos de cualquier edad, pero es más frecuente y se encuentra más generalizado en la adolescencia. El descubrimiento y la exploración de una sexualidad implica a la experiencia, pues solo a través de ella consigue expandir el adolescente el nuevo horizonte que se abre en su camino. Es frecuente entonces el cambio constante de pareja, pues simplemente está tratando de conocer sus preferencias, sus hábitos y gustos; está tratando de conocerse como individuo sexualmente activo.

En Cuba, al igual que en la mayoría de los países, la actividad sexual comienza, para la mayoría de los hombres y mujeres a una edad entre los 15 y 19 años. Hacer el amor, tener sexo, comienza a ser entonces el tema predominante en la mayoría de los jóvenes que cursan por esta etapa.

Predominantemente el factor social es el que más influencia en la toma de decisiones. Por eso, una educación sexual temprana, la difusión del sexo protegido, son factores que ayudan a contrarrestar los riesgos acarreados por el desconocimiento o la “ingenuidad” y que pueden terminar en una enfermedad de transmisión sexual o en un embarazo no deseado, factores que se incrementan, precisamente, con el cambio constante de parejas.

Según la definición del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), promiscuo es ”la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias, así como de su comportamiento, modo de vida, etc.”. A esto habría que añadirle que esa actitud no les supone ningún problema de tipo moral o psicológico, ya que es consecuente con sus actos y disfruta plenamente de sus relaciones.

Pero más allá de la actitud moral hacia el número de parejas sexuales de cada quien, una persona promiscua tiende a tener contacto sexual con varios individuos. En el caso de tener este tipo de actividad sexual sin protección aumenta considerablemente la posibilidad de contagiarse y propagar alguna enfermedad de transmisión sexual o embarazos no deseados.

Si deseas explorarte, hazlo. Nunca es tarde para conocerte a ti mismo y mucho menos en cuanto a tu sexualidad. Sé libre de elegir y escoger con quien o cómo o dónde realizarás sus fantasías. Pero eso sí, hazlo con conciencia y siempre protegido.

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