| Deseo,
promiscuidad, exploración, cambio constante de pareja
Por IWC

Somos libres de escoger nuestra
pareja, pero siempre debemos hacerlo con responsabilidad
y protección.
(Tomada de www.psicofxp.com) |
El cambio constante de pareja puede ser
común en individuos de cualquier edad, pero es más
frecuente y se encuentra más generalizado en la adolescencia.
El descubrimiento y la exploración de una sexualidad
implica a la experiencia, pues solo a través de ella
consigue expandir el adolescente el nuevo horizonte que se
abre en su camino. Es frecuente entonces el cambio constante
de pareja, pues simplemente está tratando de conocer
sus preferencias, sus hábitos y gustos; está
tratando de conocerse como individuo sexualmente activo.
En Cuba, al igual que en la mayoría
de los países, la actividad sexual comienza, para la
mayoría de los hombres y mujeres a una edad entre los
15 y 19 años. Hacer el amor, tener sexo, comienza a
ser entonces el tema predominante en la mayoría de
los jóvenes que cursan por esta etapa.
Predominantemente el factor social es el
que más influencia en la toma de decisiones. Por eso,
una educación sexual temprana, la difusión del
sexo protegido, son factores que ayudan a contrarrestar los
riesgos acarreados por el desconocimiento o la “ingenuidad”
y que pueden terminar en una enfermedad de transmisión
sexual o en un embarazo no deseado, factores que se incrementan,
precisamente, con el cambio constante de parejas.
Según la definición del Diccionario de la Real
Academia Española de la Lengua (RAE), promiscuo es
”la persona que mantiene relaciones sexuales con otras
varias, así como de su comportamiento, modo de vida,
etc.”. A esto habría que añadirle que
esa actitud no les supone ningún problema de tipo moral
o psicológico, ya que es consecuente con sus actos
y disfruta plenamente de sus relaciones.
Pero más allá de la actitud
moral hacia el número de parejas sexuales de cada quien,
una persona promiscua tiende a tener contacto sexual con varios
individuos. En el caso de tener este tipo de actividad sexual
sin protección aumenta considerablemente la posibilidad
de contagiarse y propagar alguna enfermedad de transmisión
sexual o embarazos no deseados.
Si deseas explorarte, hazlo. Nunca es tarde para conocerte
a ti mismo y mucho menos en cuanto a tu sexualidad. Sé
libre de elegir y escoger con quien o cómo o dónde
realizarás sus fantasías. Pero eso sí,
hazlo con conciencia y siempre protegido.
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