| Treinta
años desbrozando ignorancia
Por Zenia Regalado
El Instituto Superior Pedagógico
Rafael María
de Mendive cumple 30 años. Suman más de
20 800 sus egresados.
”Jamás me cansaré de repetirlo:
el primer deber de los maestros es amar a sus alumnos y alumnas”
(Jaume Cela).

Los alumnos del Instituto Superior
Pedagógico Rafael María de Mendive multiplican
los valores éticos que adquieren en el centro.
(Foto: Santiago Calero) |
Acerca de la educación han escrito
todos los grandes pensadores y estudiosos de la humanidad.
Sófocles dejó un pensamiento
de universal alcance: “Noble cosa es, aun para un anciano,
el aprender”.
Los conceptos libertad y educación
se entremezclan en las raíces mismas de la nacionalidad
cubana, en el pensamiento de Félix Varela, Carlos
Manuel de Céspedes, José
Martí.
Los tres pensadores, cada uno en su tiempo,
le daban todo el valor requerido a la ilustración de
los hijos de esta Isla.
El propio Céspedes, el primer presidente
de la República en Armas, impartió clases a
hijos de campesinos en San Lorenzo, en pleno corazón
de la Sierra Maestra.
No avanza mucho ninguna nación si
no da herramientas para el saber a sus hijos.
La Revolución Cubana, con la Campaña
de Alfabetización, plantó un árbol que se
multiplicaría en bosque, y que sería alimento
para la resistencia futura.
Aquel Segundo Congreso
de la UJC
En ese mismo rumbo y política, Fidel hizo un llamado
en el II Congreso de la UJC para integrar el Destacamento
Pedagógico Manuel
Ascunce Domenech. Cientos de jóvenes pinareños
respondieron al llamado, e inicialmente estuvo adscrito a
la Sede Universitaria de Pinar
del Río.
Las clases del curso regular diurno se impartieron
en el primer año en la escuela secundaria básica
en el campo Elena Fernández de Castro, después,
en la Combate Ceja del Negro.
En el curso 1974-75 se culmina la construcción
del edificio propio de la Unidad Pedagógica en la zona
urbana de Sandino. A la vez, se desarrolla el curso por encuentros
para la formación de profesores de secundaria en varias
instalaciones del municipio de Pinar del Río.
En ese momento había 348 alumnos
formándose como profesores; 27 educadores y seis miembros
del consejo de dirección de la Unidad Pedagógica,
de la cual era delegado Modesto Torres.
Poco a poco se fue ganando en organización.
En 1976 es nombrado Reynaldo Fernández Lorenzo (Nano),
como director de la Unidad, y Armando Urquiola como subdirector.
En acto oficial celebrado el 31 de marzo
de 1977 quedó constituido el Instituto Superior Pedagógico
Rafael María de Mendive, nombre con el cual fue reconocido
en abril de 1997.
En su historia, el Pedagógico asciende
a 20 899 egresados como profesores en 24 especialidades y
también como profesores
generales integrales de secundaria básica y preuniversitario.
A partir de la introducción del concepto
de Universalización de la Enseñanza, el Instituto
sólo acoge en su sede a los alumnos de primer año,
pues a partir del segundo todos se insertan en centros de
sus municipios de residencia, que se han convertido paulatinamente
en microuniversidades pedagógicas, en las cuales se
instruye cómo enseñar con un mayor vínculo
entre la teoría y la práctica.
Entre los reconocimientos recibidos por
el centro se encuentran 261 distinciones por la Educación
Cubana, 15 órdenes Frank
País, cuatro medallas Rafael María de Mendive y
53 premios del Ministro.
Muchos y nuevos son los retos de la institución,
sobre todo la profundización en el trabajo con los
profesores en formación; en el seguimiento a la ética
pedagógica, todo ello en medio de una sociedad que
necesita el perfeccionamiento en el rescate de valores esenciales
para la convivencia ciudadana y la salud de la Revolución.
El buen rumbo de la sociedad depende en
gran medida de la escuela, sin obviar el papel primario como
educador que tiene la familia. Por ello a los educadores se
les mira con un ojo más crítico que al resto
de las profesiones, y se les pide tanto..
Centros y cátedras
que prestigian al Instituto
En el instituto pinareño se han creado el Centro de
Estudios de Didáctica, grupos de trabajo y cátedras
para apoyar las investigaciones, superación profesional
y el asesoramiento especializado a estudiantes, profesores
y profesionales en el ámbito de las ciencias pedagógicas.
Entre ellos vale citar la Cátedra
Martiana, con el objetivo de que los alumnos asuman lo aprendido
del Maestro como patrón ético de sus vidas;
cátedras Dulce
María Loynaz, de Pioneros y de Gestión Educativa
del Medio Ambiente; el Centro de Estudios de Didáctica
y el Grupo de Software Educativo (CESE), destinado a la elaboración
de esos productos para los diferentes niveles de enseñanza.
También funciona el Grupo de Estudios Iberoamericanos
sobre las artes manuales, cuyo objetivo es el intercambio
profesional.
Otro de los colectivos de gran aporte es
el Centro de Informática y Comunicaciones, que presta
servicios al Instituto en materia de redes, comunicaciones,
seguridad informática, diseño y mantenimiento
de páginas web.
El área de Relaciones Internacionales
da prominencia a la Universidad Pedagógica, pues garantiza
el intercambio académico y cultural con centros de
educación superior de España, Brasil, Argentina,
México, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Suecia,
Suiza, Dinamarca, Perú, Chile, Francia e Italia.
El Instituto Pedagógico es sede permanente
de importantes eventos científicos, como un simposio
sobre Enseñanza Manual y Lengua Inglesa, congresos
de Geociencias y Ecomujer, talleres sobre Educación
Comunitaria y Didáctica de la Química.
Para lograr una pedagogía con marca
de calidad, la institución tiene entre sus metas el
aumento de los grados científicos. En estos momentos
cuenta con 34 doctores, 154 másters, 335 asistentes,
147 instructores, 86 auxiliares y siete titulares.
(Tomado de www.guerrillero.co.cu)
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