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Un ejército bien sincronizado
El contingente Héroes de
Playa Girón ejecuta una de las mayores obras turísticas
del país en el balneario matancero de Varadero.
Por Miriam Velázquez Rodríguez
Cuando aún la aurora no exhibe el máximo esplendor,
los jóvenes del contingente Héroes de Playa
Girón ya ejecutan las faenas correspondientes a una
nueva jornada.
Representados por la Empresa Constructora
47, de Varadero, provinvia de Matanzas,
han asumido las riendas en cada obra edificada, y aunque,
por lo general, actúan con premura, no significa de
modo alguno que renuncien a la calidad, su premisa fundamental.
Universo juvenil
Con un promedio de 26 años de edad, 278 de estos bisoños
integran las filas de la Unión
de Jóvenes Comunistas (UJC).; una suerte de brazos en
tensión que se multiplica en los 323 no militantes.
“Todos están presentes en cuanta
acción emprendemos, conocen la importancia de nuestra
labor económica para el desarrollo del polo turístico
y del país. No hay, por tanto, distinciones”,
confirma Víctor González Quintero, secretario
general de la organización juvenil.
Añade González que a pesar
del ajetreo característico, siempre encuentran un espacio
para reunirse, realizar los matutinos, e incluso, disfrutar
de actividades culturales y deportivas.
Distribuidos en 24 organizaciones de base,
la acción creadora en cada una de las Brigadas
Técnicas Juveniles propicia un trabajo sostenido del movimiento
juvenil científico y del Fórum.
En este sentido, Josué Ramírez
García, presidente del proyecto en el municipio, advierte
que el hecho de tener bien identificado el banco de problemas
en la base les posibilita proceder e investigar en correspondencia
con sus necesidades. “Así lo evidencia el hecho
de que seis de ellos obtuvieran el sello Forjadores
del Futuro”.
De la esmerada atención al universo
juvenil también da fe el ingeniero civil camagüeyano
Yuniesky Aramburo Mesa, quien cursa en la obra la etapa de
adiestramiento como parte de un proceso especial que inició
el Ministerio de la Construcción en el 2003.
Uno de los más
audaces
Desde hace ocho años, Yoel León Martínez
labora en el contingente. Su audacia e inteligencia lo ubican
en el destacamento insignia de maestros de la construcción.
Secretario del Comité UJC de la obra
Parcela-Laguna-Mangón, es capaz de ejecutar con la
calidad requerida cualquiera de las labores que allí
se realizan. Pero a su aval se suma el haber representado
al sector en el XVI Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes, celebrado en Venezuela.
Yoel guarda hermosos recuerdos del cónclave,
pues cada espacio estuvo cargado de profunda conciencia política
y sentimiento antimperialista. “Reafirmó la convicción
de que en este combate por un mundo mejor se alzan muchas
voces en distintos rincones del planeta”, declara.
Un rostro apacible y una mirada serena enmarcan
dos cualidades que le son innatas: seriedad y responsabilidad.
De ahí que a su empeño también tenga
que agradecer el Fórum de Ciencia y Técnica.
Su trabajo resultó relevante en la
base y mención en el municipio. La innovación
realizada, en una de las máquinas en que labora como
cabillero B, ahorró al país 3 960 pesos. “Con
nuestro modesto aporte trataremos de impedir que un equipo
interrumpa su labor, un proyecto se limite o se deje de hacer
una operación a pie de obra”, afirma Yoel.
Él es uno de los numerosos jóvenes
que en el contingente olvidan la fatiga provocada por la intensa
labor de varias jornadas y se levantan, día tras día,
dispuestos a colocar una nueva piedra, un nuevo ladrillo.
La obra Parcela-Laguna-Mangón
Año y medio atrás comenzó a ejecutarse
esta obra, que ya de por sí tiene un buen ganado espacio
entre los hitos de las construcciones turísticas cubanas.
Con una superficie de 233 000 m2 y un total
de 1 035 habitaciones, figurará entre las edificaciones
más extensas de la isla. Más del 50 por ciento
de la fuerza laboral del contingente asume otra vez la avanzada.
El 80 por ciento de quienes la dirigen son precisamente jóvenes.
El máximo responsable, Rafael Rivas
Sierra, asegura que aun cuando no todos tienen gran experiencia,
prima la calidad en la labor desarrollada: “Ellos se
muestran responsables. Es así que todas las acciones
exhiben resultados eficientes tanto en la etapa de estructura
como en los acabados”, asegura.
Para entregar la primera parte, que incluye
la mitad de las habitaciones, se juntaron los hombros. Mientras
unos enchapan, otros colocan el falso techo, pulen el piso...
Un ejército bien sincronizado.
Será esta edificación, sin
lugar a dudas, otro motivo de orgullo para estos jóvenes
que acumulan entre sus méritos obras tan trascendentales
como las de la Batalla
de Ideas en Jagüey Grande y la Universidad
de Ciencias Informáticas, en La
Habana.
(Tomado de www.giron.co.cu)
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