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José de la Luz y Caballero: Maestro Salvador
Por Ramón
Torres

Martí lo llamó “el
silencioso fundador”.
(Tomada de www.finlay_online.com) |
El 11 de julio de 1800 la capital
cubana vio nacer al ilustre José
de la Luz y Caballero, figura de mayor relieve durante
la etapa anterior a la primera
guerra de independencia de Cuba, iniciada en 1868.
Veinte años tenía
cuando se graduó de Bachiller en Derecho en la universidad
habanera. Luego hizo un periplo por Europa, para retornar
tres años más tarde y comenzar una etapa fecunda
de su existencia.
Si bien no dejó escrita ninguna obra
orgánica, sus doctrinas filosóficas afloran
en diversos trabajos periodísticos, cursos impartidos
y en los llamados “aforismos”.
Es natural que como noble patricio de la
primera mitad del siglo XIX (murió el 22 de junio de
1862), tuviera esclavos; sin embargo, Luz y Caballero se pronunció
en reiteradas ocasiones contra la esclavitud, lo cual le atrajo
no pocas enemistades, sobre todo de los hacendados blancos.
“En cuestión de los negros
—dijo una vez— lo menos negro es el negro”,
y más adelante afirmaría: “¡Cómo
contamina la esclavitud a esclavos y amos!”
Pero el mayor legado de Caballero lo es, sin lugar a duda,
su magisterio, por cuya influencia lo llama Martí
“el silencioso fundador”.
De la escuela El Salvador, que dirigiera
José de la Luz, más de 200 discípulos
se incorporaron a las guerras del 68 y del 95. De su vida
y su obra emana un sendero orientador, una adecuada conducta
cívica, una enseñanza moral.
La mejor síntesis de su vida nos la dejó el
propio maestro al sentenciar: “Instruir puede cualquiera,
educar solo quien sea un evangelio vivo”.
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