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Argallú Solá
Por Alicia
Centelles
Tratándose de leyendas, no podía faltar en nuestra
página web con el oyente una de origen africano, que.
narra el nacimiento de un personaje harto conocido por los
cubanos.
En una época muy lejana en que aún
los hombres no habían domado las aguas del río,
no podían viajar a la otra orilla ni comerciar. Pero
un día, la orisha (diosa) Obatalá oyó
contar que durante largo tiempo, muchos hombres trataron de
atravesar las aguas, primero de uno en uno, luego en grupos,
pero la corriente siempre se resistía.
Entonces apareció un joven llamado
Argallú Solá, el leñador, quien venció
al río de la forma siguiente: primero derribó
un gran árbol, le dio forma con su hacha y el fuego,
y fabricó una canoa. Durante un día entero remó
Argallú Solá, hasta que las aguas se quedaron
quietas.
Nació como
un famoso orisha
Obatalá se mostró vivamente interesada en conocer
a Argallú Solá, que tan ingeniosamente había
aplacado la furia del río. Entonces su informante le
dijo que el joven ya no era leñador, pues se dedicaba
a cruzar a la gente en el río para que pudieran comerciar.
Obatalá no perdió tiempo
y fue en busca de Argallú Solá, a quien le preguntó
si podía llevarla a la otra orilla. El joven accedió,
y mientras remaba, pensaba en cómo hacer suya tan atractiva
mujer.
A Obatalá también le
gustó Argallú Solá, y al llegar a la
orilla, hicieron el amor. Cuando el remero quiso conocer su
nombre, se quedó asombrado al saber que había
tenido el honor de poseer a una orisha. Y dice la leyenda
que de esa unión nació un poderoso orisha al
que su madre llamó… CHANGÓ.
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