| Esa
primera vez
Numerosas referencias han demostrado que el primer
contacto sexual es rechazado más tarde por muchas mujeres
y algunos hombres. Por eso el interés y los esfuerzos
para ayudar a los jóvenes a encontrar el momento idóneo
de llevar a cabo su primera relación sexual.
Por IWC
En las últimas generaciones se ha manifestado la aparición
cada vez más temprana de la maduración sexual
y la participación activa de los jóvenes en
las esferas sociales, culturales y económicas. Sin
embargo, el temprano desarrollo sexual no va aparejado de
la maduración sicológica, lo que puede resultar
problemático, pues al no existir los conocimientos
suficientes para asumir una sexualidad responsable que produzca
satisfacción sin estar expuestos a eventos desagradables
como embarazos no deseados o no planificados, o contagios
con enfermedades venéreas que puedan ser invalidantes
para el resto de una vida que recién comienza.
¿Qué
hacer entonces?
Para empezar, ha de quedar claro que eres tú quien
decide cómo y cuándo quieres que ocurra esa
primera vez. Asimismo, eres tú quien determina hasta
dónde quieres llegar. Tienes toda la libertad y el
derecho, también debiera aclararse “la comprensión”,
que esta decisión implica, pues es un tema de pareja.
Un error fatal, y por desgracia muy común,
es dejarse influir por presiones externas, como pueden ser
amistades o parejas que ya han tenido relaciones sexuales.
Por otro lado, los medios masivos han creado una imagen distorsionada
en torno al sexo: siempre rápido, placentero y a determinada
edad.
Asimismo, están las expectativas
exageradas de lo que supone el coito.
¿Cómo
decidir cuándo tener la primera relación sexual?
Lo importante no es la edad, sino que la primera relación
sexual sea una experiencia consciente y positiva. Se debe
evitar, como ya aclaramos, que esta primera vez ocasione consecuencias
imprevistas, como pueden ser un embarazo no deseado o contagiarse
con alguna Infección de transmisión sexual.
Por lo tanto, la primera relación sexual debe ser planificada
y cimentada en la confianza del conocimiento mutuo y no producto
de una reacción impulsiva en un momento apasionado.
Cada nuevo descubrimiento del cuerpo debe
ser disfrutado de manera que se recuerde con cariño
e ilusión. Cada miembro debe respetar su propio ritmo
y el ritmo del otro.
¿Consideraciones antes de la
primera vez?
Coinciden lo expertos (que en este tema casi todos se sienten
con tal categoría) en que la pareja debe hablar sobre
sus creencias y expectativas, pues “lo menos que se
quiere sentir después de la primera relación
sexual es culpa o vergüenza”. Por el contrario,
ambos deben sentirse felices, orgullosos y satisfechos.
Por lo general, este nivel de madurez y
de autoconocimiento no está todavía presente
en la mayoría de los adolescentes. Por eso es una buena
regla esperar hasta que se sientan seguros.
Hay que aclarar que no es lo mismo “desear”
tener una primera relación sexual que estar “listos”
para tener una relación sexual. Si uno de los dos no
se siente preparado o hay cierto nivel de ansiedad, es preferible
esperar. La relación sexual debe contribuir a la relación,
jamás deteriorarla.
En conclusión
Es preferible que la primera relación sexual ocurra
dentro de un ambiente afectivo y estable. La mayor parte de
personas que han tenido su primera experiencia en este contexto,
considera que el encuentro ha sido positivo. Es preferible
que el contacto físico esté al mismo nivel que
el emocional; de esta manera tanto los sentimientos como el
cuerpo se sienten satisfechos.
En los enamoramientos es difícil
saber cuán estable y duradera es una relación,
por lo que algunas personas prefieren esperar a tener su primera
relación sexual para cuando estén comprometidas
en matrimonio o ya estén casados. Otras prefieren sentir
un enamoramiento suficientemente afectivo y duradero, aunque
no necesariamente quieran casarse. En fin, la primera relación
sexual es una decisión personal que debes pensar con
detenimiento para disfrutarla al máximo y recordar
luego con placer e ilusión aquella, tu primera vez.
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