| Línea
de apoyo
Una vía a la esperanza
Nuestro país ha implementado importantes estrategias
en la lucha contra el VIH/SIDA.
Por Isabelle

(Foto: De la Rionda) |
En el año 2002 la Asamblea
General de las Naciones Unidas aprueba la Declaración
de Compromiso sobre el VIH/SIDA. Los estados miembros se trazan
una serie de objetivos para contener y hacer retroceder la
infección para el 2015. Se basarían en proporcionar
servicios de prevención, tratamiento y apoyo.
La estrategia
cubana
Desde el diagnóstico de los primeros casos en la Isla,
cientos de personas e instituciones se dieron a la tarea de
ges ar programas efectivos, no solo para prevenir su incremento,
sino también para respaldar a los individuos infectados.
A tal efecto, el primero de diciembre de
1998 se crea el Centro Nacional
de Prevención contra las Infecciones de Transmisión Sexual
(ITS) y el VIH/SIDA. Entre los programas desarrollados
por esta institución figura la Línea de Apoyo
a PVVIH/SIDA (1).
En el local del Centro, un equipo de Somos
Jóvenes dialogó con Juan Raúl
Valdés, responsable nacional del área de Familia
y Sociedad:
¿Qué características
distinguen el trabajo de este programa?
“Esta es una línea como las
otras que tiene el Centro Nacional de Prevención. Tiene
la especificidad de que su trabajo se alimenta fundamentalmente
con personas viviendo con VIH/SIDA. Las mismas se organizan
para trabajar la educación de pares y mejorar la vida
de personas infestadas.
“Educación de pares es educación
entre iguales; de la misma manera que se forman promotores
jóvenes para que con sus mismos patrones y códigos
de conducta, puedan influir sobre otros jóvenes. También
se preparan mujeres para dialogar con otras.
“Al tener una misma problemática
fluye mejor la comunicación. Por eso es que nos organizamos
a nivel nacional y llegamos hasta las áreas de salud”.
¿Cómo surge la Línea
de Apoyo PVVIH/SIDA?
“Un pequeño grupo de personas
viviendo con la infección había desarrollado
un proyecto cuya misión fundamental era fomentar Equipos
de Ayuda Mutua en la ciudad de
La Habana. La iniciativa fue creciendo hasta alcanzar
carácter nacional y actualmente se ubican en cada uno
de los Centros Provinciales de Lucha contra el VIH/SIDA o
en los Centros de Educación y Promoción de Salud”.
¿De qué manera las
personas diagnosticadas con el virus llegan a los servicios
de la Línea?
“Desde el mismo momento del diagnóstico
se les ofrecen varios servicios, como atención clínica
y sicológica, la posibilidad de contactar con individuos
que presentan igual situación de salud (en este caso
localizados en la Línea de Apoyo y el Equipo de Ayuda
Mutua más cercanos a su comunidad) y el curso Aprendiendo
a Vivir con VIH.
“Se les invita, además, a talleres
de capacitación, de adherencia al tratamiento y de
nutrición; todo un conjunto de estrategias diseñadas
para que puedan asumir su estado lo más preparados
posible. También mediante el servicio de LíneAyuda
pueden solicitar orientación, no solo las PVVIH/SIDA,
sino la familia, la pareja o los amigos.
“Es decir, hay varias vías
para llegar a los diagnosticados y que ellos lleguen a nosotros
sin violar su confidencialidad, su privacidad, principio básico
en el que se basa nuestro trabajo. No hay necesidad de invadir
el secreto en que ha mantenido su diagnóstico”.
¿Se ha visto un incremento
en la aceptación y la tolerancia de los familiares?
“Desde el primer momento nos dimos
cuenta de que trabajar con la familia era vital. Sin dudas,
se ha instituido como una de las instancias donde se ofrece
mayor apoyo, pero también donde pueden erradicar la
mayor fuente de discriminación.
“Tenemos talleres dirigidos a los
familiares, en los que se enfatiza mucho el tema de la sensibilización.
Se trata de que crezcan a partir de la comprensión
de todo lo referente a la infección.
“Hay todo un movimiento dirigido a
la familia que facilita, alivia y favorece el entorno donde
los afectados deben convivir para su sano crecimiento.

El área que dirige Juan Raúl
dentro del Centro esta fuertemente vinculada al bienestar
de la sociedad.
(Foto: Wildy) |
El proyecto está diseñado
para que mayoritariamente acudan las PVVIH/SIDA. ¿Existe
la posibilidad de acceso para otras personas?
“Solo existe una sola condición.
Si bien hay quienes viven con VIH, también hay quienes
viven para el VIH; es decir, trabajan, entregan su amor y
su tiempo para evitar el avance de la epidemia y apoyar a
los afectados por ella. Ese es el único requisito:
sensibilizarse, movilizarse con esta causa. Ellos siempre
tendrán un espacio.
“Esto es muy importante, porque se
necesita que todo el mundo hable sobre el SIDA. Mientras más
hablemos con las personas y sintamos responsabilidad por la
lucha para evitar el crecimiento de la pandemia, menos vamos
a estar expuestos a la infección. Y para eso no hay
que estar infectado.
“De hecho, nosotros tenemos profesionales
de la Salud y de otros sectores de la sociedad que se integran
a la labor de la Línea sin pedir nada a cambio. Trabajan
solo por la solidaridad, por lograr un entorno favorable.
”Por tanto, no hay exclusión.
Los talleres se abren a los familiares, a los amigos, a toda
la sociedad”.
Después de casi diez años
de iniciada la estrategia, ¿cómo es la aceptación
de la sociedad hacia la PVVIH/SIDA?
“Se ha trabajado muy fuerte en esto.
Cada campaña de sensibilización ha tenido un
fuerte impacto. Investigaciones recientes reflejan que es
más favorable el entorno para estas personas, ya sea
para incorporarse al trabajo o seguir estudiando.
“Aún quedan algunos prejuicios,
algunos tabúes, sobre todo por desconocimiento, y hacia
ahí van principalmente las campañas, a mejorar
el grado de conocimiento de la sociedad. Es necesario que
se entienda para que puedan rechazar los prejuicios arraigados
desde hace mucho tiempo y que hacen mucho daño, pues
constituyen uno de los mayores dolores que experimentan estos
individuos.
“Lo primero que siente una persona
al ser diagnosticada no se relaciona con un dolor de cabeza
o de barriga, sino con el temor al rechazo, al qué
dirán, con la posición que van a ocupar en la
sociedad. Por eso la sensibilización a partir del conocimiento
es parte importante del procedimiento de nuestra Línea”.
Desde tu experiencia en la prevención
y el apoyo, ¿qué mensaje les darías a
los jóvenes y al resto de la sociedad?
“Muchos no quieren perder un minuto
de placer, pero tampoco deben dejar de pensar, en ese minuto,
en las posibles consecuencias si no se reflexiona antes.
“Cuando nos estamos preparando para
la sexualidad también debemos pensar en las consecuencias
negativas que puede traer una irresponsabilidad. Entregarnos,
compartir, amar, no está prohibido. Solo debe estar
prohibido el no protegernos. Por ello es muy importante prestar
oídos a las informaciones”.
“Sin duda, tienen que estar unidas
la pasión y la razón en todo lo relacionado
con nuestra sexualidad”.
En la actualidad, bajo el principio de que
las personas viviendo con VIH/SIDA no son el problema, sino
parte de la solución, la Línea de Apoyo tributa
a la tolerancia y la inclusión.
A ti corresponde aprehender sus vivencias
y comenzar a asumir una sexualidad responsable. Será,
sin duda, una forma efectiva de sumarse a la lucha por la
vida.
(1) Personas Viviendo
con el VIH/SIDA
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