La revista digital de los jóvenes cubanos.
Botón sección.

Logo del XI Congreso de la FEEM.

Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

IX Congreso de la UJC
Logotipo del IX Congreso de la UJC.


La labor más elevada del mundo

Por IWC

La logopeda Yaimara Hernández Lima con una paciente.
(Foto Elio Miranda)

La juventud de estos muchachos ya está dando mucho que hablar. Apenas con tres años de trabajo en el policlínico Luis A. Carbó, del municipio capitalino de San Miguel del Padrón, y ya son reconocidos por muchas personas que, en agradecimiento, les abordan en plena calle, les saludan y en esa espontaneidad cotidiana está implícito del reconocimiento a la labor que estos jóvenes realizan.

Ella
Se llama Yaimara Hernández Lima y cursa la especialidad de Logopedia en la escuela Salvador Allende. Tenía desde pequeña cierta inclinación por esta vocación, pero no la tomó “en serio” hasta que “en el preuniversitario Héroes de Varsovia, en G?ira de Melena, cuando estaba en duodécimo grado, me interesé en el curso de Tecnología de la Salud. Me presenté en mi actual escuela y así, después de algunas entrevistas y una prueba de aptitud, me aceptaron.

“Desde pequeña había deseado estudiar Defectología, encaminar mis pasos y mi futuro en esta profesión donde el contacto con los pequeños es tan intenso en aras de ofrecerles una calidad de vida superior a niños que han nacido con alguna discapacidad.

“Pero cuando me ofrecieron la especialidad de Logopedia supe que esta era la rama que me interesaba, que ese deseo de ayudar a las personas a superarse se me estaba situando al frente y me estaba abriendo las puertas.

“La Medicina siempre me atrajo, porque mi abuelo era médico, pero el deseo de educar parece que caló fuerte en mi familia: mi hermano terminó por hacerse profesor y yo me decidí por esta especialidad, que es un término medio entre la Medicina y el magisterio.
“A criterio de muchos, se necesita de una gran dedicación y paciencia para lograr en el día a día la rehabilitación de las personas que la necesitan.

“En este policlínico llevo trabajando ya tres años. Aquí están las experiencias que he logrado en el contacto directo con los pacientes, con la ayuda de una excelente tutora, la licenciada Yamilé Corrales. Ella me ha brindado todo el apoyo, sus conocimientos y sus deseos para, en aquellos casaos difíciles, encontrar una salida, una palabra de aliento, la fortaleza para no flaquear y darme por vencida.

“Aquí están mis logros, logros que aún siento pequeños, pero en el agradecimiento de mis pacientes rehabilitados descansa todo lo que necesito, todo lo que busco. En cada sonrisa de ellos está mi granito de arena, mi aporte a la felicidad de un ser humano y eso me hace sentir bien, plena, útil.

“¿Y qué más puede pedir una? Dime, ¿qué…?”

El rehabilitador Maykel Sotolongo Puig.
(Foto Elio Miranda)

Él
Se llama Maykel Sotolongo Puig. Es licenciado en Cultura Física en Deporte y Rehabilitación, del Instituto Manuel Fajardo.

Practicaba baloncesto desde pequeño, todo su somatotipo apuntaba a un baloncestista aguerrido, con todas las cualidades que requiere un deporte de contacto. Por eso, a veces cuesta trabajo imaginarlo en una labor tan delicada y cuidadosa como la rehabilitación de un paciente que ha perdido ciertas habilidades motoras, por solo citar un caso.

“El deporte lo era todo para mí. No descuidé nunca los estudios, pero prefería la cancha a los libros, esa es la verdad. Practiqué baloncesto hasta que pude (aún lo hago en mis ratos libres), porque quería ser eso y solo eso: un deportista. Pero la vida va dando vueltas y uno no consigue comprender hasta mucho después el porqué de ciertos eventos en nuestro camino.

“Cuando no clasifiqué para el alto rendimiento creí que hasta ahí llegaba, Mi madre es licenciada en Enfermería y siempre me apoyó. Recuerdo que me dijo: 'Tienes una carrera, por ahí tal vez anda tu talento'.

“No sabía cuánta razón tenía. Durante tres años trabajé como profesor de Educación Física y luego me presenté a una captación que realizaban en este policlínico de San Miguel del Padrón, para laborar como rehabilitador físico.

“¡Qué acertada fue la decisión de presentarme! No solo porque me aceptaran, sino porque así, de golpe, comprendí que aquí era donde quería estar y era esto lo que quería hacer. Me había estado preparando como rehabilitador físico y no lo sabía. Ahora ya estaba listo para desempeñarme en lo que me gustaba, y estaba dispuesto a no perder ni un segundo más.

“Pasé cursos de especialización en técnicas de Mecanoterapia, Quinesioterapia y otras. Estaba ávido por aprender y profundizar. El deseo de hacer bien mi trabajo, de saber que de mí dependía que una persona recuperara la confianza y la entereza física, me dieron todo el ánimo necesario para adentrarme en los detalles. Ya sabía por qué y para quien lo hacía. Quería saber no solo cómo hacerlo, sino cómo hacerlo de la mayor manera posible.

“Ser rehabilitador físico ha sido una experiencia única. Creo que cada cual tiene un don y con algo de suerte, mucho de conciencia y voluntad, puede llegar a conocer esta profesión.

“Un trabajo deja de serlo cuando te gusta, cuando sientes que lo que estás haciendo es lo que tú eres, Así me siento yo. Día a día veo a mis pacientes progresar, y allí donde había parálisis, luego comienza a haber movimiento; y ese es mi aporte a la vida de esas personas y a la mía en particular.

“Ser rehabilitador es mi profesión, es mi alegría, es lo que soy y eso me hacer sentir bien, feliz, capaz”.

Ellos
Cuando coincidieron ya todo estaba dicho. Las miradas, los gestos, la oportunidad les brindó el chance de conocerse y ellos hicieron el resto. No es raro verlos llegar de la mano, cada uno a su trabajo. Los pacientes los esperan para comenzar los ejercicios.

Para Yaimara, “es una ventaja que tu pareja conozca los pormenores de tu labor. No digo que sea lo ideal pertenecer a especialidades que se complementan, solo digo que la comunicación se hace más fácil, más fluida. Hay puntos de contacto. En verdad, es bueno estar enamorada y ser correspondida”.

Maykel está de acuerdo: “Aquí atendemos cerca de 100 casos diariamente. Algunos son de los dos: pacientes que presentan afectaciones motoras y del habla, y es gratificante trabajar con alguien a quien aprecias y ver cómo esa persona sale adelante, cómo se le vuelven a abrir las puertas que creía que ya estaban cerradas y vuelve a andar, a hablar. Y eso nos hace felices. La dicha de estar juntos y de poder hacer también esto juntos, es algo muy bueno”.

El tiempo no daba para más. Así que volvieron estos jóvenes a su trabajo, a sus pacientes, a su labor, la más elevada del mudo; la que practican todos aquellos que, sin importar lo que hagan, le devuelvan la esperanza a quienes, por alguna razón, la habían perdido.

Subir
Somos Jóvenes Digital
Directora: Marietta Manso Martín, Editora: Alicia Centelles,
Diseño Web y Programación: Carlos Javier Solis, Webmaster: Letty Fernández Chirino,
Casa Editora Abril, 2008
Fecha actualización.
 
Portada de la edición impresa de la revista Somos Jóvenes de  marzo/2008.
Edición de papel
Relación de otros sitios pertenecientes a publicaciones de la Casa Editora Abril.