Portavoz de sueños
Durante el preuniversitario, la Medicina y la Criminalística
estuvieron entre las opciones de continuidad de estudios de
Vanesa Estrada Thomas. Actualmente cursa el cuarto año
de Licenciatura en Derecho, en la especialidad de Contrainteligencia,
y asume una enorme responsabilidad como delegada del Poder Popular.
Por
Isabelle
Fotos: Elio
Miranda

Vanesa confía en sus deseos
de trabajar y en la experiencia de los delegados que la
antecedieron. |
Vanesa Estrada Thomas apenas rebasa los
20 años y ya desempeña, entre otras tareas,
la de delegada de una de las circunscripciones del Poder
Popular en Ciudad
de La Habana.
“No me asusta asumir
el cargo, porque ya he tenido mi entrenamiento en otras actividades
bastante serias. En este sentido, muchos se me han acercado
para apoyarme, entre ellos compañeros que han ejercido
en períodos anteriores, para ofrecerme una noción
de cómo es el trabajo y darme ese empujón inicial
tan importante en esta nueva y fuerte misión,
“Por demás, tengo
una edad en la que disfruto mucho de las fiestas, la diversión…
pero también comienzo a asumir las cosas con más
responsabilidad. La carrera que estudio necesita de mucha
madurez y eso me ha preparado de cierta manera.
“Ser elegida como representante en
el ámbito de la circunscripción me sorprendió
sobremanera. Sentí que se me adelantaba un poco lo
de asumir grandes responsabilidades, pero eso no va a evitar
que pueda responderles a los que confiaron en mí a
pesar de mi poca edad y experiencia”.
Solo unos minutos son necesarios para darse
cuenta de por qué la gente confía en ella, pues
transpira seguridad, ímpetu y muchos deseos de hacer,
Una vocación
permanente
Algunos años han pasado desde su incursión,
durante la enseñanza primaria, en las lides de la dirigencia.
Luego vinieron los estudios secundarios y el preuniversitario,
y en todos Vanesa mantuvo su disposición a ser portavoz
y mediadora de las necesidades y requerimientos de sus compañeros.
De esas etapas un recuerdo es recurrente: el ejemplo de su
madre.

El ejemplo y el apoyo de su madre,
siempre presentes. |
“Mi mamá tiene un carácter
bastante fuerte, pero, a pesar de eso, es capaz de dejar a
un lado discrepancias y contradicciones con cualquier persona
si hay que ayudar. Con su ejemplo me ha educado y ha influido
tanto en mí que por ello soy solidaria y escogí
la vida militar.
“Desde pequeña me acompañó
en todas las actividades, dando importancia a todo cuanto
hacía. Y por supuesto, cuando llegó el momento
de tomar la decisión de aceptar la nominación,
allí estaba convidándome a seguir adelante.
“Su presencia me ha hecho fuerte y
me ha dado la seguridad para todo cuanto hago. Creo que el
fruto está en el apoyo que recibo de la gente, pero
sobre todo, en las palabras de mis hermanos cuando dicen que
quieren ser como yo”.
Su vocación altruista es ya un hecho,
La inclinación de esta joven hacia la Medicina, la
Criminalística y la Contrainteligencia así lo
corroboran. Mucho tributarán sus actuales estudios
a una labor más eficiente.
“Me propongo asumir todo tipo de trabajo
con mucha disciplina, con más carácter y creo
que, en parte, la responsabilidad, seriedad y la organización
que fomenta la vida militar me ayudan.
“Incluso, y esto es muy valioso, me
da herramientas para detectar y prevenir cualquier posible
acto delictivo, sobre todo en los jóvenes. A partir
de ahí me propongo potenciar mejores actitudes en ellos.
Creo que podré ser más escuchada porque tal
vez me puedan tomar como un ejemplo”.
La buena salud de una organización
depende en gran medida de quienes la dirijan. No solo es cuestión
de edad o experiencia, sino de compromiso, creatividad y ganas
de hacer, Son estas, sin dudas, aptitudes presentes en Vanesa,
quien apuesta por una labor “con todos y para el bien
de todos”.
“Lo peor que me puede pasar es que
con el tiempo me pierdan la confianza. Y creo que la mejor
estrategia para evitarlo es impedir que suceda. Trataré
entonces de responder lo antes posible ante un problema, que
se vea el trabajo.
“No me gusta echar a un lado las cosas
por hacer y mucho menos decir que no se puede. Lo único
y lo que más pido es un poco de apoyo y confianza para
poder desempeñarme bien. Creo, por difícil que
sea, en la posibilidad de ayudar y trabajar para los otros”.
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