La revista digital de los jóvenes cubanos.
Botón sección.

Logo del XI Congreso de la FEEM.

Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

IX Congreso de la UJC
Logotipo del IX Congreso de la UJC.


Según la tradición, un portugués le dio nombre

Por Alicia Centelles

Montevideo la capital uruguaya.
Centro de Montevideo, la capital uruguaya.
(Tomada de www.tinpan.fortunecoty.com)

Cuenta la tradición que un viajero portugués, enrolado en la expedición que condujo Fernando de Magallanes buscando una vía a las Indias, al ver un monte gritó: Monte vide eu. Y en ese lugar surgió luego el fuerte de San José, luego Montevideo, la capital de la República Oriental del Uruguay.

Entre los primeros pobladores de la que luego sería una de las ciudades más populosas de nuestro continente, estuvieron el capitán bonaerense Pedro Gronardo, gran conocedor de la bahía y negociante en cueros; el genovés Giorgio Borghese –conocido como Jorge Burgues, quien edificó en 1724 una casa de piedra y tejas con huerta y arboleda– y el francés Juan Bautista Caillos. Como dato curioso, de los treinta y cuatro primeros habitantes de Montevideo que procedían de Buenos Aires, veinticuatro eran parientes.

Su símbolo es La Carreta
Montevideo, la capital de Uruguay, fue en sus albores una plaza fuerte y amurallada. Al cuadrado fortificado de la ciudadela se unía el Fuerte de San José, en el acceso a la bahía. Tras ser erigida en cabeza de gobernación, Montevideo afirmó su desarrollo y se transformó en un puerto de primera categoría en el río de La Plata. Y a medida que su importancia fue reconocida en sucesivas disposiciones de la Corona española, a la urbe fue acudiendo toda la riqueza del territorio uruguayo, sobre todo los cueros.

Hoy, el departamento donde se encuentra ubicada la capital, y que lleva el mismo nombre, abarca una superficie de 528 kilómetros cuadrados, aproximadamente. Y tal como Copenhague tiene su Sirenita y Río de Janeiro su Cristo, Montevideo posee La Carreta, original conjunto escultórico de obligada visita para todo el que llega a la urbe.

Uruguay tuvo una Edad de Cuero
La materia prima en la que se basa el desarrollo de una civilización, determina el nombre de muchas edades de la historia humana. Así, diversos períodos del progresivo avance del hombre sobre la Tierra se han denominado Edad de Piedra, de Bronce, de Hierro.

Pero quizás ignore usted que la sudamericana República Oriental del Uruguay
—que tal es su nombre oficial—, entre los años 1700 y 1800 tuvo un período que bien puede llamarse la Edad de Cuero. Un cronista de la época detalla que hasta se construían casas con este material, sumamente abundante tras la casi milagrosa multiplicación de los cien vacunos y dos manadas de caballos que, por iniciativa del gobernador Hernando Arias, al principio de la época colonial, fueran llevados a los fértiles pastizales vírgenes uruguayos

Monumento a  La Carreta en Montevideo, Uruguay.
Monumento a La Carreta en Montevideo, Uruguay
(Tomada de www.reduruguaya.com)

El cronista que describió, entre los siglos XVIII y XIX, el predominio del uso del cuero en la vida de los uruguayos de entonces, da cuenta de que constituían las techumbres de las viviendas de los indios. Humedecido, el cuero proporcionaba todo tipo de cordaje, y crudo, amarraduras que ni el tiempo podía aflojar.

Las puertas de las casas, los cofres, las canastas y las casas se hacían de cuero crudo con pelo. E incluso se utilizaba este material en los cercos de los jardines, los odres para el traslado de líquidos, los arreos de los caballos y los arneses de tiro.

A ellos hay que sumar el sombrero y los dos artículos más originales: la llamada pelota, empleada para cruzar los ríos, y el enchalecamiento de los reos. Un viajero jesuíta que visitó a Montevideo en 1777, vio sólo dos casas de piedra y 40 de cuero....

Figuras sobresalientes de la literatura uruguaya
Quizás sean más familiares a nuestro oído cuando se habla de literatura uruguaya, los nombres de Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti y Horacio Quiroga.

Pero los primeros años del pasado siglo no fueron menos relevantes en materia literaria, y así lo. demuestran figuras como el poeta y político Juan Zorrilla de San Martín, con el poema épico “Tabaré”, el único de tema indígena que ha sobrevivido de los escritos en la región del río de La Plata. El tema de la obra es la lucha de los indios contra los conquistadores españoles.

Con “Tabaré”, la figura del indio cobró una autenticidad de la que no gozaba antes, señalan los historiadores de la literatura. Para el español Miguel de Unamuno, el poema de Zorrilla de San Martín merecía figurar entre lo mejor escrito en América.

El teatro uruguayo también tiene historia
La obra de los dramaturgos uruguayos de principios del siglo XX también descuella. Puede decirse que el verdadero teatro de la nación sudamericana se inicia con el estreno de la pieza “M´hijo el dotor”, 1903, obra de Florencio Sánchez.

Dramaturgo de gran garra realista y gran veracidad del trazo, Sánchez falleció cuando sólo tenía 37 años, víctima de la tuberculosis. Pero a su muerte ya había ganado un lugar de honor en la escena uruguaya, con obras como “Barranca abajo”, “La gringa” y “Nuestros hijos”.

En lo que se refiere a la poesía lírica, sobresale Julio Herrera y Reissig, también desaparecido a temprana edad. Heredero de los parnasianos y simbolistas franceses, y maestro del soneto, es una de las referencias del modernismo. Sus extremos de investigación expresiva como poeta modernista sicario y profético, se consideran por muchos como formas que presagiaron las vanguardias y el surrealismo.

La visita a su casa es cosa obligada
Se ha dicho que los que visitan a Uruguay primero van a ver la curiosa escultura de La Carreta, y luego preguntan por su casa. Y es que la obra de Juana de Ibarbourou, un canto al amor y a la pasión, es de ésas que traspasan fronteras y épocas.

Sus rimas de tendencia modernista se agrupan en volúmenes como “Las lenguas de diamante”, “La Rosa de los vientos” y “Raíz salvaje”. Han sido y serán recitadas por generaciones y generaciones. No sin razón se le ha llamado JUANA DE AMÉRICA.

Tampoco hay que olvidar a la original Delmira Agostini, quien rompió la clausura impuesta a la voz femenina y cuya obra se caracteriza por un erotismo profundo y lo vigoroso de sus imágenes. En esta genial poetisa uruguaya admira el vigor ardiente de sus imágenes y la hondura de sus pensamientos.

Lo más valioso de la producción de Delmira Agostini está contenido en el volumen titulado “Los cálices vacíos”, editado en 1913, un año antes de que fuera asesinada por su esposo, a los 29 años de edad. Por su talento puede considerarse una especie de hermana mayor de la Ibarbourou y de otra poetisa uruguaya igualmente destacada, María Vaz Ferreira, la autora de “El libro de los cánticos”.


Subir
Somos Jóvenes Digital
Directora: Marietta Manso Martín, Editora: Alicia Centelles,
Diseño Web y Programación: Carlos Javier Solis, Webmaster: Letty Fernández Chirino,
Casa Editora Abril, 2008
Fecha actualización.
 
Portada de la edición impresa de la revista Somos Jóvenes de  abril/2008.
Edición de papel
Relación de otros sitios pertenecientes a publicaciones de la Casa Editora Abril.