| Jorge
Ricardo Masetti: La gran aventura de ser revolucionario
Por Pavel
López

Ernesto Che Guevara y Jorge Ricardo
Masseti
(Tomada de www.museocheguevaraargentina.
blogspot.com) |
Apenas 30 años le bastaron a Jorge
Ricardo Masseti para acometer una de las empresas más
monumentales de su tiempo. Con la creación de Prensa
Latina en 1959, sentó no solo las bases de un nuevo
periodismo revolucionario, sino que también fundó
una sólida alternativa, sin precedentes en nuestro
continente, para combatir a las transnacionales de la información.
Una breve pero enriquecedora
existencia caracterizó a este intelectual argentino,
catalogado por sus compañeros de inquieto y apasionado,
adjetivos a los que pudiéramos sumar, sin temor a equivocarnos,
el de aventurero.
Solo así podríamos explicar
su viaje a Cuba en la década del 50 del pasado siglo
para conocer los pormenores del movimiento insurreccional
contra la dictadura de Fulgencio
Batista.
De esta hazaña surgió
la primera entrevista realizada por un periodista latinoamericano
a Fidel Castro en la Sierra Maestra, con la cual concretó
una de las acciones más efectivas para difundir la
realidad de nuestras luchas de liberación, cuya esencia
se evadía y tergiversaba, sistemáticamente,
por la prensa de la época.
Pero Masseti no se limitó a observar
el devenir social desde una cómoda distancia. A partir
de ese encuentro con el líder cubano y con el propio
Ernesto Guevara, se consolidó
su deseo de tomar parte activa en la Revolución en
ascenso.
Así lo probó en 1959, cuando
creó la Agencia Latinoamericana de Prensa junto a luminarias
de la talla de Gabriel
García Márquez y Rodolfo Walsh.
Su reclamo de un periodismo objetivo, pero
no imparcial, aún alienta el ejercicio de la profesión
en nuestro país, donde se ha transformado en un arma
imprescindible a la hora de enfrentar las campañas
mediáticas contra el proyecto social cubano.
Rapidez, claridad, sencillez, veracidad y precisión
son las claves que nos legó Masseti para abordar el
acontecer, como parte de su estrategia, destinada a desalinearnos
cultural y políticamente. No obstante, si una virtud
lo dimensionó en las páginas de la historia,
esta fue su arrojo como hombre de acción, que lo llevó
a integrarse a la lucha de guerrillas en su país natal.
Tamaño reto concluyó con su muerte, hacia 1964,
en las montañas de Salta, situadas en la nación
sudamericana.
No obstante, Masseti y su legado permanecen
vigentes en la oleada de jóvenes que asumen el periodismo
desde una posición comprometida y revolucionaria, o
simplemente en el recuerdo afectuoso de sus colegas de generación,
a quienes alertaba día a día con excelente humor:
“Hay que impedir que la incompetencia
nos tome la delantera”.
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