| En
preservación tomeguín del pinar
Por Maritza Padilla Valdés

Es necesario incrementar la divulgación
el peligro que corre el tomeguín del pinar, sobre
todo entre las más jóvenes generaciones.
(Cortesía www.guerrillero.co.cu) |
Preservar al tomeguín
del pinar, ave endémica de Cuba en estado vulnerable,
es propósito de científicos e investigadores
de la provincia
pinareña, denominada Catedral Natural de Cuba por su rica
biodiversidad.
Tiaris canora se denomina científicamente
a este pájaro de siete u ocho centímetros, collar
amarillo bordeado en negro en llamativo contraste con su cuerpo
verde olivo y de comportamiento muy familiar en campos y cañaverales
que frecuenta.
Ello lo hace presa fácil como evidencian encuestas
hechas en comunidades montañosas de La Palma, las cuales
revelaron niveles de captura de más del 60 por ciento,
practicados en alguna medida por niños del área
que no tienen información acerca del peligro a que
están expuestas esas aves.
Significativa también es la incidencia de otros cazadores,
atraídos por la cualidad del tomeguín del pinar
de adaptarse a vivir en jaula y a cantar, lo cual le resulta
fácil, pues imita con suma docilidad las inflexiones
de voz que se le repiten.
Cuando no están en época de apareamiento se
agrupan en pequeñas bandadas familiares, en tanto buscan
su alimento de semillas gramíneas, pequeñas
frutas y brotes entre las hierbas.
En período de cría las parejas establecen una
unión muy fuerte, en tanto los machos se vuelven en
extremo celosos y pelean entre sí por su territorio,
mientras entre abril y junio desarrollan la temporada de anidación.
El nido del tomeguín del pinar es
globular, de entrada por un lado, grande respecto al tamaño
del ave, que prefiere construirlo sobre árboles espinosos
utilizando pajas, fibras y raíces finas y una vez listo
la puesta es de dos o tres huevos blancuzcos.
Los esfuerzos del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) están dirigidos
a elevar el conocimiento sobre el curioso animal exclusivo
del país, a nivel de centros educacionales y en los
propios consejos populares, fundamentalmente de la cordillera
pinareña, aunque puede encontrarse en cualquier otra
zona del archipiélago.
Contribuir a que este ejemplar continúe
alegrando con su trino los campos cubanos en este siglo es
un empeño en beneficio de la biodiversidad de la provincia
vueltabajera, albergue de más de un centenar de especies
de aves entre endémicas, residentes y migratorias.
(Tomado de www.guerrillero.co.cu)
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