Considerando que los versos de Juan Antonio Villar Díaz
y Ernesto Rojas Rodríguez son escritos a cuatro manos,
volvemos a retomarlos en nuestra sección.
Hoy llegan como eterna duda...
XXXV
Uno no sabía
Cuando la miraba
Si era por la tarde
O que amanecía;
Uno no sabía.
Uno no sabía
Cuando la miraba
Dónde se encontraba
Ni hacia dónde iba;
Uno no sabía.
Uno no sabía
Cuando la miraba
Si todo acababa
O todo nacía;
Uno no sabía.
Uno se alegraba
Y se entristecía.
Uno se moría y resucitaba.
Cuando la miraba
Uno no sabía.