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Con impronta francesa, pero siempre cubana
Por Alicia
Centelles

Entrada al Palacio de Valle, en
Cienfuegos.
(Tomado de www.5septiembre.cu) |
Una de las provincias cubanas de menor extensión
es Cienfuegos, situada en el centro de la isla y sin salida
al Atlántico. Limita al norte con Matanzas
y Villa
Clara, al este con Villa Clara y Sancti
Spíritus, al sur con el mar Caribe y al oeste con Matanzas.
La región tiene dos áreas
geográficamente bien diferenciadas: el macizo de Guamuhaya
o del Escambray, con las Alturas de Trinidad como zona principal,
y la parte llana, en cuya porción sur se abre la bahía
de Cienfuegos, uno de los mejores abrigos naturales de la
isla caribeña.
Pero hablar de la provincia es hablar de
la ciudad de Cienfuegos, fundada en 1819 con el nombre de
Fernandina de Jagua por colonos franceses procedentes de Burdeos,
y popularmente conocida como la Perla del Sur. Es una atractiva
ciudad portuaria con costas sólo en el Caribe y una
hermosa bahía codiciada desde antaño por colonizadores
y piratas. La influencia francesa es prominente, lo cual ha
decidido su desarrollo arquitectónico y agrícola
en sus primeros años de existencia, al punto de que
en su centro histórico se alza un arco de triunfo semejante
al de París. Esta peculiaridad le permite incursionar
en la industria turística con un producto distintivo,
cuyos encantos no defraudan a quienes hacen más que
una breve pausa para conocerla en el trayecto desde o hacia
la villa colonial de Trinidad.
Rica en palacios, parques, teatros, iglesias
y su Paseo del Prado, el cual se prolonga hasta el mar, muestra
al mundo los encantos del teatro
Terry, fiel reflejo de la época de oro de Cienfuegos,
y el Palacio de Valle, exponente del eclecticismo arquitectónico
prevaleciente en la ciudad, donde se armonizan los estilos
mudéjar y bizantino con el veneciano, el gótico
y el barroco. En la bahía, la fortaleza de Nuestra
Señora de los Ángeles de Jagua, construida en 1745, es
un sólido exponente de la arquitectura militar del
siglo XVIII en Cuba. Al fundarse era la única construcción
de su tipo con que contaba el centro de la Isla para la defensa
de ataques de corsarios y piratas.
Igualmente atractivos para los turistas
resultan los fondos marinos cienfuegueros, ideales para el
buceo, con formaciones coralinas de baja y media profundidad
en la Ensenada de Barreras y Las Playitas.
En la economía de la provincia
sobresalen las actividades de construcción naval, la
industria agroalimentaria, de fertilizantes, papelera, de
materiales de construcción, textil, etc. La pesca es
muy importante, como también la producción termoeléctrica.
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