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Museo
Romántico de Trinidad
Por Mary
Luz Borrego

El museo ocupa el edificio del antiguo
Palacete de la familia Brunet.
(Foto: Reidel Gallo)
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En una fastuosa casona de dos
plantas, pintada con los colores del trópico y justo
en el centro antiguo de la villa trinitaria, el viajero encuentra
el Museo Romántico, una verdadera joya arquitectónica,
donde se conservan abundantes reliquias de la cultura y las
costumbres de la refinada sacarocracia de la región,
hasta mediados del siglo XIX.
Inaugurado en 1973, este fue el primer museo
fundado en la Villa y hoy se cuenta entre las instituciones
de su tipo más visitadas en todo el país. Está
ubicado en el antiguo palacete del Conde Brunet, un acaudalado
criollo que concluyó la fabricación de esta
morada frente a la Plaza Mayor en 1808.
Hoy, en sus 14 salas se muestra una de las
colecciones de artes decorativas más valiosas de Cuba,
donde además de exponer muebles, vajillas, lencerías
y otros objetos suntuarios importados hasta mediados del siglo
XIX, se exhibe una rica variedad de muebles, fabricados por
los maestros ebanistas de Trinidad.
El Museo Romántico presta servicios todos los días,
de ocho y treinta de la mañana a cinco de la tarde,
excepto los martes y jueves que se extiende hasta las diez
de la noche. Cierra los lunes.
(Tomado de www.escambray.cu)
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