Bolas de arroz rellenas
Arroz: 1 taza
Huevo: 2 unidades
Aceite: 2 cucharadas
Harina de trigo: ½ unidad
Miga de pan molida: 1 taza
Pimienta y sal al gusto
Ajo: 3 dientes
Jamón: 8 cucharadas
Zanahoria: 2 medianas
Puré de tomate: 4 cucharadas
Cebolla mediana: 1 unidad
Ají grande: 1 unidad
Caldo o agua: 2 tazas
1. Cortar la cebolla, el ajo, el ají y la zanahoria trinchados finamente. Rehogar en el aceite hasta que esté transparente
y agrega el jamón cortado en dados pequeños y por último las cucharadas de puré de tomate. Retirar del fuego y dejar refrescar
2. En un recipiente apropiado cocinar el arroz con las tazas de caldo. Cuando seque y esté blando retirar del fuego. Tener preparado unos pedazos de gasa y echar porciones de arroz con el relleno en el centro y dar forma redonda. Amarrar bien presionado y dejar por una hora que refresque.
3.Retirar la gasa y pasar con cuidado por huevo batido y miga de pan.
4. En una sartén grande o cazuela de fondo amplio, colocar el suficiente aceite como para freír, a llama viva, y que las bolas cocinen por ambas caras.
5. Llevarlas a la mesa acabaditas de hacer.
6. También quedan deliciosas, si se acompañan de una salsa rosa de su preferencia, o una mayonesa saborizada con ajo o una salsa agridulce
El arroz
El arroz viajó desde Asia a Europa, y de este continente vino a Cuba para quedarse. Ganó tal aceptación que se impuso el dicho popular de que “si en la mesa no hay arroz, no se ha comido”.
La familia cubana lo consume habitualmente en el almuerzo y la comida, y lo prefiere cocinado en forma de arroz blanco, acompañado de frijoles negros o colorados y de asados o cocidos diversos.
Desde el punto de vista nutricional, es conocida la complementación del arroz y los frijoles, que aportan un rico balance de nutrientes energéticos y proteicos, importante para la dieta. Por esto muchos nutricionistas aseguran que nuestro pueblo ha sabido encontrar en ello una forma económica de alimentarse, sin sufrir grandes carencias