Un empeño histórico en la enfermería cubana
Por
Alicia Centelles
"En cualquier
circunstancia, un revolucionario debe apurarse para resolver
los problemas de manera óptima y con la máxima
calidad. Los hechos están demostrando que eso es posible".
Estas palabras del líder de la Revolución Cubana, pronunciadas en la clausura del primer curso de Enfermería Emergente efectuado en el capitalino teatro Astral, expresan perfectamente el espíritu que dio lugar a este programa de la Revolución, surgido como una de las vías para aliviar la escasez de personal paramédico en las instalaciones hospitalarias de la Isla.
En mayo de 2001 empezaron a darse los primeros pasos para la formación de este tipo de personal, con el reacondicionamiento constructivo de la escuela República de Panamá, en el municipio de Cotorro, en la que concluyeron sus estudios los primeros egresados en solo diez meses.
El 12 de agosto del 2002 se graduaron los primeros 741 enfermeros: 331 ya tenían dos cursos a su favor cuando estrenaron el centro, mientras que los restantes 410 fueron los emergentes que aprovecharon la oportunidad brindada por este programa educativo de la Revolución.
Desde el primer día, estos alumnos del curso de Enfermería Emergente fueron estudiantes activos, pues unieron la teoría y la práctica en tareas de salud tan importantes como la batalla contra el mosquito Aedes Aegypti.
Una vez graduados, se incorporaron
a 32 hospitales de
Ciudad de La Habana para brindar su útil aporte
en el alivio del dolor y la elevación de la calidad
de vida de población. Otros 1 500 enfermeros y enfermeras
egresaron al año siguiente.
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