| ¿120
años no son nada?
Por Marta
Gómez Ferrals

Según
el dr. Selman, los cubanos disponen de las condiciones
necesarias para llegar a los 120 años.
(Foto: Cortesía
Granma Digita) |
La Habana.- El 24 de septiembre de 2003
se fundó en esta capital el Club de los 120 años.
Y si dos años atrás este anuncio resultó
sorprendente y para algunos no exento de una buena dosis de
fantasía, el tiempo ha demostrado que sus fundadores
y afiliados hablaban con optimismo y alegría, sí,
pero de un tema muy serio.
No estaban pensando en hacer un pacto con el diablo como cierto
personaje de la literatura, sino en apoyarse en el desarrollo
de la ciencia moderna y en el caso de su país, en las
condiciones que a favor de este propósito pone el sistema
social cubano.
Después de un primer Congreso, de provechosos encuentros
y de una retroalimentación y actividades sistemáticas,
el Club plantó sus reales manteniendo el afán
y los principios.
El hombre está en condiciones de vivir muchos años,
100 o más, y en ello tiene una importancia significativa
la decisión de vivir, con un modelo de vida saludable
y adecuado.
Hace pocos días se difundió la creación
de células primarias de afiliados al Club de los 120
años. Ello habla por sí mismo del arraigo y
expansión ganados por esa organización, fundada
en 2003 adjunta a la Asociación
Médica del Caribe (AMECA).
La última reunión del Club, realizada en esta
capital, donde está su sede oficial en el Hotel
Nacional, tuvo la característica de tener una asistencia
mayoritariamente juvenil, con representación de las
organizaciones que representan a ese sector de la sociedad.
El Club crece y se multiplica en todas las direcciones. En
esa cita en que hubo compromisos, planes, y sobre todo mucha
interacción entre distintos grupos etarios y alegría
de vivir, eso se demostró.

El
dr. Selman cuando recibía el Premio Nacional de
Seguridad Social 2005. |
Aunque desde sus inicios la asociación
acoge a personas de cualquier edad comprometidos de manera
personal con el empeño de vivir más de 100 años,
la afluencia de personas de las más nuevas generaciones
a la última cita fue más que estimulante.
El profesor Eugenio Selman, cirujano de reconocido prestigio,
dirige el afamado Club de los 120 años desde su fundación
con un entusiasmo de intensidad contagiosa, sobre todo porque
se cimenta en el saber científico y en datos sacados
de la vida real.
Allí se sueña con exisitir más de 100
años, pero se parte de los avances de la ciencia contemporánea,
cuyas evidencias, polémicas o no, hablan de que ya
hay posibilidades para que el hombre viva mucho más,
si tiene un estilo de vida sano.
En el caso de Cuba, apunta el doctor Selman, contribuye mucho
el modelo de sociedad en que viven sus habitantes, garante
de atención sanitaria masiva, educación y otros
servicios indispensables para una adecuada calidad de vida.
A principios de la década de los 60, el 52 por ciento
de los cubanos no rebasaba su 60 cumpleaños. Hoy el
promedio de vida es de 76,8 años y se espera que en
los próximos cinco años se llegue a los 80.
De acuerdo con Selman, los cubanos cuentan en su alimentación
con las calorías requeridas para una vida saludable,
la atención médica está garantizada desde
antes de nacer con un alto nivel, por lo cual la tasa de mortalidad
infantil ronda los seis por cada mil nacidos vivos.
La sigue la aplicación de programas de inmunización
contra las principales enfermedades prevenibles, la cobertura
de los médicos de la familia a cada rincón del
país, la existencia de una red de policlínicos
especializados con modernos equipamientos en las barriadas.
Las posibilidades de educación y cultura también
ayudan a los cubanos, pues estos son elementos importantes
de crecimiento espiritual y emocional, que permiten al hombre
disfrutar más de la vida y combatir el estrés
en todas sus manifestaciones.
El doctor Selman es de los que piensan que las personas deben
decidir si desean llevar una vida longeva y plena, y luego
empezar a trabajar para conseguirlo.
El Club de los 120 años celebró su primer congreso
antes de cumplir sus primeros dos años de vida, y llamó
mucho la atención de los participantes que las personas
de más de 100 años asistentes habían
llevado una vida en la que el ejercicio físico fue
parte fundamental, así como una alimentación
adecuada.
Toda una infraestructura y desarrollo de numerosas disciplinas
deportivas están a disposición de todos en Cuba,
como acervo de gran valor, para todo el que quiera encontrar
en la actividad física adecuada a su estado de salud
una nueva modalidad de vida.
Otro tanto a favor de los cubanos lo son las condiciones de
su entorno, una geografía donde crece la reforestación,
se limpia y conserva el medio ambiente y trabaja para minimizar
el impacto negativo que el desarrollo pueda ocasionar a la
naturaleza.
El Club de los 120 años, pues, dista mucho de ser una
idea descabellada o un anhelo superfluo. La organización
respira vitalidad y apoya a su membresía con la importación
de talleres y conferencias con las últimas novedades
de la ciencia.
Entre sus afiliados hay personas de varios países.
Y a nivel internacional despierta simpatía. No caben
dudas de que es una entidad social que hay que seguir de cerca.
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