Logo del XI Congreso de la FEEM.

Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

IX Congreso de la UJC

Vida Estudiantil

Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba Fidel Castro Ruz, en el acto de graduación de los pioneros de 9no. grado de la Secundaria Básica Experimental "José Martí", en el Palacio de las Convenciones, el 23 de julio de 2005.


“Este profesor general integral ha mantenido el estudio y el trabajo sistemático con los padres —trato de ver dónde están los padres, arriba, allá también (Señala). Los saludo especialmente y los felicito (Aplausos)—, recabando su cooperación, tal y como les pedimos aquella noche en el cine-teatro Payret, donde tuvimos que refugiarnos, si mal no recuerdo, porque venía un aguacero grande, entonces llovía, y ahora ha vuelto a llover”.

“El alumno pasaba a manos de 11, 12 y hasta 13 profesores según el grado, donde era difícil conocer el nombre de todos los alumnos y donde nos preguntábamos si realmente podía leer y analizar a fondo los exámenes o trabajos escritos de más de 200 adolescentes.”

“Era un método que nada tenía que ver con la educación, un método rudimentario, ineficiente y complicado de instruir —sin que, por supuesto, ninguna culpa tuvieran los profesores, ellos lo habían heredado así de los últimos siglos—, un método sin que nadie integre sus conocimientos, su cultura y sus valores. Sin duda, no era la forma ideal de educar a un adolescente de 12 años de edad, como los que graduamos hace dos días en Cárdenas, lo recuerdo; niños que recién iban a comenzar la adolescencia, que entran en una etapa decisiva e irreversible de su personalidad y de su vida. Se trata de seres humanos, no de máquinas, no de autómatas, y no de personas llamadas irracionales, de otra especie”.

“Unido a lo anterior, concretamente en nuestro país, especialmente la capital, estaba la falta de profesores para muchas materias, la angustiosa búsqueda de ayuda entre los estudiantes universitarios para que impartieran una o varias horas semanales de clases, la utilización de los estudiantes de los institutos pedagógicos, las apelaciones a voluntarios entre profesionales, los cambios o confecciones de horarios que se ajustaban a las escaseces de profesores. Las escuelas se veían obligadas a confeccionar horarios nada óptimos para enfrentar la carencia de profesores especializados. ¿Acaso les ocurrió esto a algunos de ustedes?”

“En el caso concreto de Ciudad de La Habana, al analizar los detalles de esta enseñanza nos encontramos con que el número de aulas era bastante inferior al número de grupos de alumnos en ese nivel; no se cumplía la doble sesión, ni podía cumplirse; no todos los alumnos regresaban en el horario de la tarde; aprendían, aproximadamente, entre el 20% y el 25% de los contenidos del grado.”

Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, en el acto de inauguración de la Escuela Experimental "José Martí", en La Habana Vieja, el 6 de septiembre del 2002.

“Al arribar el niño a la secundaria básica, que comprende los grados séptimo, octavo y noveno, se produce un cambio radical y abrupto en su vida. Bajo el sistema actual, que implica la atención por un profesor especializado por materia de numerosos grupos que pueden ascender a cientos de alumnos, nadie tiene responsabilidad especial; no conoce ni puede conocer al niño, su conducta general, carácter, temperamento, problemas personales, dificultades en el seno familiar, ni puede el profesor desarrollar una relación con sus padres o tutores que garantice el apoyo de éstos al trabajo de la escuela y a la educación integral del niño. El alumno pasa a manos de 11, 12 y hasta 13 distintos profesores según el grado. Durante la semana imparten clases de su asignatura a cuatro, cinco y en ocasiones hasta 10 grupos de 30 a 40 alumnos, un día cualquiera, con un promedio de doscientos a trescientos educandos, cuyos nombres difícilmente pueda conocer, por brillante y capaz que sea el profesor. Muchas veces me pregunto si un profesor en tales condiciones puede realmente leer y analizar a fondo los exámenes o los trabajos escritos con las enredadas letras de 200 o más adolescentes.

“Ese método nada tiene que ver con la educación; en todo caso, se trata sólo de un método rudimentario, ineficiente y complicado de instruir. Es algo que convierte a los estudiantes en grupos de alumnos que van y vienen de un profesor a otro, sin que nadie integre sus conocimientos, su cultura y sus valores. A esa temprana edad, los alumnos se ven sometidos a tratamiento y criterios múltiples e incluso contradictorios de sus profesores. Cualesquiera que fuesen los esfuerzos de directores, guías y personal dirigente, no es la forma ideal de educar a un adolescente de 12 años de edad, que entra en una etapa decisiva e irreversible de su personalidad y de su vida.

“La superespecialización de la enseñanza a tan temprana edad es absurda e innecesaria. Formar un profesor de alto nivel para cada asignatura lleva tiempo y costo incalculables, que no están al alcance de la inmensa mayoría de los pueblos del mundo. Muy poco podrá transmitir de sus profundos conocimientos en cualquier disciplina de ciencias y humanidades, a pesar del agotador y abnegado esfuerzo de ofrecer clases durante varias horas al día a numerosos colectivos. Esto supone, por otro lado, un obstáculo insalvable para disponer de tantos y tan variados profesionales. Si hay que atender a 25 mil adolescentes de secundaria en 10 asignaturas, es necesario contar con 1.000 profesores, un promedio de 100 por cada disciplina, en caso de que la frecuencia de horas de clases a la semana fuera más o menos igual. Aunque no es así exactamente tal frecuencia, las variaciones hacen más complicado el manejo del programa y la necesidad exacta de profesores por materia. En Cuba los más decisivos, los de más frecuencia semanal y los que más escasean son los de Matemática y Español, a los que se añaden los de asignaturas de tanta importancia como Historia, Física e Inglés.

“Se produce así lo que ha sido el principal azote para ese nivel de enseñanza: la falta de profesores para muchas materias, la angustiosa búsqueda de ayuda entre los estudiantes universitarios para que ofrezcan una o varias horas semanales de clase en las asignaturas que carecen de los docentes especializados en la materia, la utilización casi permanente de los alumnos que cursan estudios en los institutos superiores docentes, las apelaciones a voluntarios entre profesionales de nivel universitario, los cambios o confecciones de horarios que se ajusten a las escaseces de profesores. Las escuelas se ven obligadas a confeccionar horarios nada óptimos para enfrentar la escasez de profesores especializados para cada materia. Es imposible instrumentar de esa forma verdaderos y eficientes programas de formación y educación en ese nivel de enseñanza tan vital para la capacidad profesional y el porvenir de los alumnos que lo cursan, y que en nuestro país alcanza casi el ciento por ciento de los adolescentes.

“Surge así la ambiciosa idea de formar profesores integrales para la enseñanza secundaria, y decidimos someterla a prueba con el apoyo de un selecto y entusiasta grupo de profesores universitarios y pedagogos de gran experiencia. La Unión de Jóvenes Comunistas y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media solicitaron, a principios del verano del 2001, 100 voluntarios recién graduados de bachillerato. Fue imposible dejar de incluir varios más por su enorme insistencia. Bien impuestos de su misión, iniciaron un programa de estudio intensivo, mañana, tarde, noche y a veces hasta de madrugada, régimen de internado con seis días de clases a la semana, en locales de la Escuela de Trabajadores Sociales de Cojímar, barrio del municipio de Habana del Este, el primero de agosto del 2001. Era en período de vacaciones y el más caluroso mes del año. Tanta admiración produjo en nosotros su respuesta y decisión, que desde entonces los llamamos "Los Valientes", y así serán llamados los miles que hoy están ya siguiendo su ejemplo.

“En diciembre del pasado año, 360 alumnos voluntarios de escuelas secundarias básicas de La Lisa, Marianao y Plaza, que cursaban séptimo, octavo y noveno grado, con previa autorización de sus padres, ingresaron en la escuela que llevaba y aún lleva con honor el nombre de «Yuri Gagarin». Fueron divididos en grupos de 15 alumnos, 8 por cada grado de secundaria. Lógicamente, la tarea más compleja para "Los Valientes" era noveno grado. Muchos la solicitaron prioritariamente. Eran dignos de admiración su entusiasmo y su espíritu.”

“Un "Valiente" se ocupó de cada grupo de 15 alumnos y 6 como reserva de los 24. El resto de los 89 graduados continuó estudios y adquisición de experiencia en la propia escuela «Gagarin», donde se desarrollaba el experimento, bajo la observación de todo el equipo de eminentes pedagogos que los había preparado.

“Semanas después estos alumnos restantes fueron enviados a varias escuelas secundarias de los municipios de Marianao, La Lisa y Plaza en las cuales se hicieron cargo de grupos de 15 alumnos de séptimo, octavo y noveno grado que cursaban estudios bajo el sistema tradicional de profesores especializados por materia. En cada caso, se mantenía contacto sistemático con los padres de los alumnos que participaban en la experiencia. Los cambios de los estudiantes eran visibles, en el incremento de su interés por el estudio, su aplicación y los resultados académicos ampliamente por encima de la media nacional, y grande la satisfacción del núcleo familiar de los alumnos.

“En la nueva concepción, cada profesor integral educará a sólo 15 adolescentes y transitará con sus alumnos del séptimo al noveno grado; será el amigo, el consejero y el guía de cada uno de ellos; mantendrá estrecho y sistemático contacto con sus padres, mantendrá a éstos informados y recabará la cooperación de los mismos. Los medios audiovisuales y los laboratorios de computación mejorarán la situación actual, aun cuando permanezca por algún tiempo todavía la escasez de aulas y profesores, mientras se crean nuevas instalaciones escolares y se forma el personal docente necesario para las nuevas vías.”


(Tomado de www.cuba.cu/gobierno)


Subir

 

Somos Jóvenes Digital
Directora: Marietta Manso Martín, Editora: Alicia Centelles,
Diseño Web y Programación: Carlos Javier Solis, Webmaster: Letty Fernández Chirino,
Casa Editora Abril, 2007

VI Congreso del PCC
Logotipo del  6to. Congreso del PCC.

Edición de papel