Logo del XI Congreso de la FEEM.

Jornada internacional por la liberación de los Cinco
Minisitio sobre la Jornada Internacional por la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos por su labor antiterrorista.

IX Congreso de la UJC

Prácticas de producción

Como en casa

Un grupo de estudiantes de la enseñanza media realiza sus prácticas de producción en la Casa Editora Abril, donde da, recibe y se prepara como lo que es: el relevo inmediato de nuestros actuales trabajadores.

Por Ramón Torres
Fotos: Elio Miranda


«En nuestros países ha de hacerse una revolución radical en la educación –sentenciaba nuestro José Martí cien años atrás–, si no se les quiere ver siempre, como aún se ve ahora a algunos, irregulares, atrofiados y deformes, como el monstruo de Horacio […] No por la resistencia que oponen a los aprendices los obreros crecidos, temerosos de quedarse sin trabajo, es cosa fácil hallar hoy talleres donde sean recibidos de buena voluntad, y enseñados cumplidamente, los jóvenes aprendices.»

Sabia propuesta la del Apóstol, que preconiza la vinculación del estudio y el trabajo como instrumento vital en la formación más acabada de nuestros jóvenes.

La Casa Editora Abril, adonde pertenece Somos Jóvenes Digital, consciente de la indiscutible ventaja de potenciar la vinculación teoría-práctica, hace suya la propuesta y acoge en su seno a un grupo de estudiantes de la enseñanza media, para llevar a vías de hecho la prédica martiana.

En cuanto a lo que piensan los muchachos, nadie mejor que ellos para emitir juicios.

“Creo, sin mentirte, que ahora sí vamos a aprender –asegura Jesús Ángel Cabrera, del Instituto Politécnico de Informática Fernando Aguado y Rico–. En este lugar me siento atendido, no como ocurrió durante el tercer año, que solo se nos dio una hoja de ejercicios y ‹sálvese quien pueda›. En aquella ocasión, prácticamente perdimos todo nuestro tiempo”.

Su compañera de estudios, Smithell Valdivia, rememora:
“Al principio de este curso estábamos como locos, porque teníamos la pésima experiencia del año anterior y, además, porque debíamos buscar por nuestros propios medios dónde insertarnos. Más tarde nos informan que la escuela se iba a encargar de eso, que las prácticas serían durante todo cuarto año y que, incluso, podríamos tener tres formas de realizar el trabajo de grado: a través de un proyecto final, un informe profesional o un examen práctico.

“Había cambios, sin duda. Puedes imaginarte lo bueno que resultó llegar aquí y aprender cosas nuevas que no se profundizaban en la escuela, y lo mejor aun, demostrar que nosotros también podíamos aportar algo”.

Jeny Alfonso, del mismo centro, igual se manifiesta a gusto; sin embargo, todavía guarda sus recelos respecto a la atención de su politécnico.
“Cierto que hemos mejorado, pero todavía quedan detalles de carácter organizativo. Aunque ahora hay mayor preocupación por los alumnos desde primer año (incluso tienen garantizado almuerzo y doble sesión, ventajas que no alcanzamos nosotros), muchos de los que están de práctica en otros lugares no pueden ni soñar con las posibilidades nuestras de aquí, de la Editorial Abril. También hemos presentado dificultades con el pago del estipendio, y así te pudiera seguir enumerando un conjunto de problemas que no hay necesidad de que continúen”.

Afortunadamente, Yasmany Pedro, del Instituto Politécnico de Informática Olo Pantoja, en La Lisa, admite que si bien en su centro deben arreglarse algunas cosas, al menos funciona mejor la organización.

“La escuela te busca dónde ubicarte, pero no le quita el estímulo a alguien que tenga para donde ir, en el caso de que encuentre un lugar más cercano a su casa, como sucedió conmigo. Al llevarles la carta de aprobación de la Editorial, me autorizaron a hacer mis prácticas aquí y no he tenido dificultades de ningún tipo con el pago del estipendio. Lo difícil era conseguir dónde hacer las prácticas de producción por mí mismo, por tanto, le agradezco mucho a la Editora, no solo por recibirme, sino por hacer que me sienta como en casa”.


Casa de todos
“La mente es como las ruedas de los carros –decía Martí–, y como la palabra: se enciende con el ejercicio, y corre más ligera. Cuando se estudia por un plan, da gozo ver cómo los datos más diversos se asemejan y agrupan, y de los más varios asuntos surgen, tendiendo a una idea común alta y central, las mismas ideas. –Si tuviera tiempo el hombre para estudiar cuanto ven sus ojos y él anhela, llegaría al conocimiento de una idea sola y suma, sonreiría, y reposaría”.

Vamos por buen camino en pos del reclamo martiano de enriquecer la mente. Raikof Valdés y Vladimir González son solo dos ejemplos entre tantos jóvenes que se forjan aplicando las nuevas perspectivas. Ellos estudian en la Academia Provincial de Artes Plásticas Eduardo Abela, de San Antonio de los Baños, provincia de La Habana; una escuela que, como quien dice, todavía está en pañales, pero que también se enfrenta a los retos de hoy con las exigencias del momento. Ellos también están de práctica en la Casa Editora Abril, donde según sus propias palabras, ampliarán sus horizontes.

“Como trabajo final debemos entregar un libro manufacturado elaborado por nosotros mismos –explica el primero–, y ningún otro sitio mejor para lograr ese objetivo. Lo mío será sobre los aviones de guerra soviéticos MIG-15, y ya he encontrado en la biblioteca abundante información sobre ello. Asimismo, he tenido la oportunidad de realizar mis ilustraciones para los números 81, 82 y 83 de la revista Pionero”.

Lo mejor de este intercambio de la teoría con la práctica está en la ganancia de todos. Los alumnos se benefician al materializar sus conocimientos adquiridos docentemente, mientras que el órgano anfitrión recibe el impulso que siempre trae la juventud. Mas eso solo se logra propiciando un clima armónico y familiar.

“Esto se ha convertido en nuestra casa —afirma Vladimir—. Hemos tenido lo que nunca… ¡una atención especial! Se lo hemos comentado a algunos compañeros que hacen práctica en Gente Nueva y la revista Habáname y quieren pasar por aquí, no solo para adiestrarse, sino para quedarse a trabajar aquí”.

Cálido clima
“Al mundo nuevo corresponde la Universidad nueva –enfatizaba Martí.
“A nuevas ciencias que todo lo invaden, reforman y minan, nuevas cátedras”.

“Es criminal el divorcio entre la educación que se recibe en una época y la época”.

“Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer de cada hombre resumen del mundo vivido, hasta el día en que vive: es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es preparar al hombre para la vida”.

“En tiempos teológicos, universidad teológica. En tiempos científicos, universidad científica. Pues ¿qué es ver una cosa, y no saber qué es?”

Y en busca de un clima cálido, ameno, y a tono con los nuevos tiempos, la Editorial Abril trabaja. Si se quiere formar verdaderamente al relevo, hay que hacerlo en el lugar indicado, pero también contribuyendo a que la atmósfera sea perfecta.

Isora L. Raymond estudia para secretaria operadora de Micro en Sierra Cojímar, y considera una dicha pasar por esta dependencia de la Unión de Jóvenes Comunistas, debido, especialmente, al aire agradable que se respira.
“Es un ambiente propicio para desempeñar cualquier profesión –afirma–. Llegar por primera vez a un lugar y sentirte de maravillas no es muy usual. Sin embargo, cuando te reciben con los brazos abiertos y sin reservas, eso te estimula de entrada. Luego, ver que la directora te trata como a un compañero más de trabajo, que se reúne con uno y le proponga, si lo desea, continuar trabajando una vez terminada la carrera…Vaya, ¿qué más se puede pedir”.

Nuevos métodos para un mundo nuevo
Son dieciséis alumnos de diferentes especialidades los que actualmente están de prácticas de producción en la Editora Abril. Un desafío, sobre todo, por el nivel de exigencia que sabemos, suelen reclamar los jóvenes. En cambio, aceptamos el reto y con paciencia y deseos de crecernos están los resultados.

En Aylin Quilez, del Instituto Politécnico de Economía, en La Habana Vieja, convergen, por ejemplo, varias circunstancias que redundan en su bienestar: encontró el espacio ideal para prepararse profesionalmente, contribuye con lo más adelantado del conocimiento científico-técnico que ha recibido en su centro de estudios y la escuela tiene un acercamiento eficaz con la Editora.

”Teniendo en cuenta que solo voy a la escuela dos veces al mes (una para cobrar y otra a entregar mi asistencia a las prácticas) se me mantiene informada sobre cuanto pasa por allá. También me visita mensualmente un maestro para ver cómo anda mi actividad y el tratamiento que recibo de la Casa Editora, cosa que no creo necesario, porque el subdirector económico y las muchachas del departamento me han ayudado muchísimo. Con tales maestros estoy convencida de que no tendré ninguna dificultad para entregar mi informe final sobre el trabajo en las prácticas de producción. Ha sido todo muy provechoso, pues no es lo mismo lo que te dan en la escuela y lo que constatas en el lugar de los hechos”.


No se equivocaba nuestro Héroe Nacional cuando exigía un cambio constante en la educación. Las propias circunstancias determinarán, objetivamente, el método a seguir, no hay recetas fijas. Solo adaptarse al tiempo.

Y en esto de adaptarse a lo nuevo, la Editora de la juventud siempre anda dispuesta. En ello influye mucho la inclinación de su directora, Niurka Duménigo García quien tiene una capacidad, llamémosle innata para adaptarse con presteza a tales desafíos:

“Estos muchachos vienen con muchas ideas renovadoras que obligan a mover la inteligencia de los trabajadores –apunta–. Sugieren nuevas páginas, diseños, formas de hacer las revistas, y todo eso es muy beneficioso en el taller de creación de nosotros. En la medida que se motiven ellos pueden convertirse en futuros profesionales de este centro.

“El método de ubicar en práctica de producción a estudiantes es muy favorable para el país en general, porque de alguna manera nos obliga a brindar un servicio docente educativo en las distintas especialidades de los insertados.

«De ellos aprendemos mucho. Desde el primer encuentro pudimos recoger sugerencias en pos del mejoramiento de determinadas áreas y, de hecho, los hemos tenido en cuenta. Ya estamos haciendo nuestra parte”..

Contar con jóvenes de práctica en la Editorial ha constituido un privilegio, un acicate para trabajar más fuerte y un impulso a la superación de todos. Por lo pronto, dormimos tranquilos y seguros confiados en que nuestro relevo avanza firme y que el futuro está más que garantizado.

Citas:
Martí, Obras Completas. T. VIII. “Escuelas de mecánica” p.279, “Trabajo manual en las escualas”p.287, “Aprender en las haciendas” p.206, “Escuelas de electricidad” p.281


Subir
Somos Jóvenes Digital
Directora: Marietta Manso Martín, Editora: Alicia Centelles,
Diseño Web y Programación: Carlos Javier Solis, Webmaster: Letty Fernández Chirino,

Casa Editora Abril, 20
06
 
Edición de papel